Sociedad de la Información
Por: Luis Alfonso Polanco Terríquez
La mayor parte de los ciudadanos en la entidad que se oponen a Morena —hablamos de cerca de siete de cada diez— están esperando a ver a quién se elegirá como candidato del PRI-PAN o de una mega alianza, ya sea para sumarse o para quedarse en casa en las próximas elecciones de 2027. También esperan que estas opciones políticas hayan aprendido de los errores del pasado y no los repitan; de no ser así, serán responsables ante la historia de heredar a nuestros hijos un gobierno autoritario.
Veamos punto por punto. En el pasado, un grupo importante de priistas emigró a otras opciones políticas basándose en un criterio que nunca debió existir: el acuerdo de no otorgar la candidatura del municipio de Colima a quien había realizado un buen trabajo como presidenta municipal de la capital. Por otro lado, una figura política exigió su “derecho” a ser el candidato simplemente porque así estaba pactado. La historia nos deja un aprendizaje: ese acuerdo fue un error.
La soberbia y la envidia política pueden destruir el patrimonio de todos y, al final, nadie ganará nada; incluso aquellos que, por su representación o posición dentro del partido, desean mantener sus cuotas de poder. En tercer lugar, es evidente que los partidos opositores no pueden cometer los mismos errores que Morena está cometiendo con sus candidaturas: la imposición.
Morena Colima mantiene la soberbia, un punto que ya no podrán corregir. Para ellos solo existe un plan: Rosi Bayardo. Los partidos opositores, ante esta estrategia del grupo gobernante, tienen un abanico de posibilidades siempre y cuando realmente quieran ganar y no permitan que Morena siga gobernando. Esto implica dos situaciones: no dejar a nadie fuera y postular a quien realmente sea rentable.
Por ahora solo hablaremos del PRI y PAN, sin perder de vista que esta opción ha representado posibilidades del triunfo, el caso concreto: Colima, Villa de Álvarez y Coquimatlán, así como dos distritos locales. Aunque, llegado el momento, será necesario abrirse a otras opciones sin recordar pasados, ni heridas; si las otras fuerzas no forman parte de la alianza, su futuro será perder el registro (como es el caso de MC y PT). A su vez, sobre su conciencia recaerá el haber dividido los votos para que Morena ganara con una minoría.
Volvamos al PRI y PAN. Se citan constantemente los nombres de Mely Romero Celis, senadora del PRI, y Riult Rivera Gutiérrez, alcalde de Colima, para encabezar la alianza. Claro que Romero Celis aventaja al alcalde en prestigio ante los ciudadanos. Riult Rivera tiene a su favor haber ganado la última elección, pero la desventaja de encabezar una pésima administración municipal. Así no van a convencer a nadie; simplemente porque, al carecer de argumentos democráticos, caen en los errores del pasado y en la imposición, igual que lo hace Morena.
Si el bloque opositor en Colima realmente quiere ser una oferta política, lo primero que deben hacer Kike Rojas, líder del PRI, y Julia Jiménez, de Acción Nacional, es renunciar a cualquier imposición, incluida la de las candidaturas plurinominales. Al fin y al cabo, ya son ricos y el partido les ha dado mucho. En segundo lugar, no deben excluir a nadie de las encuestas para gobernador. ¿Por qué dejar fuera a la actual mejor alcaldesa en nuestro estado Esther Gutiérrez Andrade, de Villa de Álvarez? Ella ganó en dos ocasiones: la primera cuando nadie lo esperaba y la segunda con una diferencia sustancial.
Muchos priistas y no priistas me han confiado a un servidor su consternación por el desprecio que ha mostrado el priismo local encabezado por su dirigente Kike Rojas hacia con el personaje político mas competitivo y rentable electoralmente que tienen en este momento que es Esther Gutiérrez; se preguntan porque el dirigente estatal ya anda abiertamente en campaña a favor de Mely, cuando la población colimense ya ha dejado en claro su rechazo a la senadora en los últimos tres procesos electorales que ha perdido, lo que pareciera ser pues que el PRI está jugando a perder y no a ganar.
Para reflexionar: más de uno de sus detractores podrá decir cosas sobre la alcaldesa… Sí, posiblemente, pero que sea una encuesta la que la descarte, no una opinión o un prejuicio. Quizás se lleven la sorpresa de que ella sea quien logre unificar el voto necesario para sacar adelante la elección del próximo año. Pero esa encuesta también debería contemplar, otras opciones, por citar un ejemplo, al Dr. Christian Torres u otras figuras de la iniciativa privada.
Son tiempos duros en los que es imperativo aprender del pasado para salir adelante. El triunfo del mañana dependerá de lo que se haga hoy. Por ese motivo, las candidaturas no deben ser cerradas; el PRI-PAN debe buscar otras opciones políticas y encuestar quién podría ser el candidato de una gran oposición. Lo anterior debe ser la norma para las demás candidaturas, para que no vuelva ocurrir lo que sucedió en el Distrito Local Dos en las pasadas elecciones. Ustedes, miembros de la alianza, deciden si nos quedamos en casa o presentan una oferta democrática y con posibilidades.
Para despedirme: Mantenemos comunicación con un excelente columnista de México, Oswaldo Villaseñor. Él comparte en una de sus últimas columnas algo que entristece a los colimenses. Más de uno esperaba que la presidenta de México se deshiciera de los corruptos y de los malos gobernantes, pero si la presidenta de su partido le contesta, respecto a su posible salida: “Al rato te contesto”, quiere decir que la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo no tiene el poder que todos los mexicanos deseamos. Parece que hay dos tipos de mexicanos: los que la apoyan y los que ven con tristeza que su gabinete obedece a alguien externo. Nos vemos en otra entrega.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

