Virgilio Mendoza: ¿El destino manifiesto hacia la gubernatura de Colima?

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Sociedad de la Información

Por: Luis Alfonso Polanco Terríquez

Desde hace meses, en este mismo espacio de reflexión, hemos sostenido una tesis que el tiempo comienza a dotar de realismo: para la sucesión gubernamental de Colima en 2027, el tablero político parece reducirse a “dos sopas”, ambas cocinadas en el fogón de la llamada Cuarta Transformación. Si el destino dictara que el relevo debe ser femenino, el nombre es Rosi Bayardo; si la balanza se inclina hacia la experiencia varonil, el camino conduce inevitablemente al senador Virgilio Mendoza Amezcua.

Hubo quienes vislumbraron una tercera vía dentro del mismo partido oficial, pero los recientes movimientos en el tablero nacional parecen dictar otra sentencia. El nombramiento de Mario Delgado Carrillo al frente de la Secretaría de Educación Pública desde el inicio del Gobierno de la Presidenta de México, no solo lo eleva a las grandes ligas del gabinete federal, sino que, por ética y pragmatismo, lo descarta del juego local: en política, no se puede ser juez y parte, y el servicio a la nación suele exigir el sacrificio de las aspiraciones regionales.

La apuesta por la asertividad. Lo sostengo con la frente en alto: el análisis político no es un ejercicio de adivinación, sino de observación aguda. En estos últimos quince años de ejercicio crítico, la asertividad ha sido mi brújula. Bien dice el refrán que “el que avisa no es traidor”, y hoy, cuando otros analistas comienzan a ver lo que aquí ya describíamos, me permito alzar la mano como el primero en trazar esta ruta.

Era un secreto a voces, y un riesgo latente, que la mandataria estatal jugara su futuro a una sola carta. Sin embargo, la política es el arte de lo posible y, sobre todo, de lo simbólico. Por ello, la fotografía compartida a mediados de este mes por la Mtra. Indira Vizcaíno Silva junto al senador Virgilio Mendoza no fue un simple posteo de redes sociales; fue un mensaje cifrado, un acuse de recibo de la realidad.

El “Plan B” y la naturaleza del poder. Las especulaciones florecieron como la maleza: desde supuestas presiones hasta meras estrategias de mercadotecnia. No obstante, la lectura más profunda sugiere una presunción necesaria: la Gobernadora ha comprendido que necesita un “Plan B” sólido. Ante la información de que su círculo más cercano parece haber perdido el apetito por la administración local, la figura de un hombre con estructura propia se vuelve indispensable.

“Para que la cuña apriete, tiene que ser de la misma madera.” Morena y sus aliados tienen la mesa puesta para 2027, siempre y cuando la soberbia no fracture la unidad. La oposición, hoy por hoy, parece deambular en un desierto de liderazgos. En el sector masculino carecen de figuras de peso, y en el femenino, figuras respetables como la senadora Mely Romero Celis o la alcaldesa Esther Gutiérrez Andrade se enfrentan al reto de una unidad que parece más una quimera que una realidad electoral.

Virgilio: Entre el estratega y el político. Hoy, el único actor capaz de arrebatarle el triunfo a la estructura oficial —o de garantizárselo desde dentro— es Virgilio Mendoza Amezcua. El exalcalde de Manzanillo conoce el territorio; no solo camina las calles, sino que sabe leer los hilos invisibles del poder. Su labor actual es quirúrgica: reuniones constantes con líderes, funcionarios de todos los niveles y figuras federales.

Sin embargo, la duda persiste en la clase política: ¿Se mantendrá firme Virgilio esta vez? La historia nos recuerda que en 2015 y 2021 tuvo que ceder ante los designios de las cúpulas. En política, “la tercera es la vencida”, pero también es el límite de la credibilidad. Si Virgilio permite que le vuelvan a “doblar el brazo”, el estratega habrá sido devorado por el sistema. Por eso afirmamos sin temor a dudas de que: Va Virgilio para Gobernar Colima en el 2027.

Los otros actores del drama. Mientras tanto, el “Plan C” de algunos sectores morenistas apunta hacia Leoncio Morán Camberos. No obstante, cabe preguntarse si la élite política del estado está dispuesta a confiar su legado a un personaje cuya estabilidad emocional ha sido cuestionada públicamente. Un político que oscila entre el berrinche y la estridencia difícilmente puede ofrecer la paz que Colima reclama. Tras su paso por la alcaldía en la última ocasión como alcalde, muchos de sus antiguos aliados ven en “Locho” no a un líder, sino a un “Junior” que cavó su propia tumba política al interpelar al actual Presidente Municipal de Colima. Incluso, indudablemente exhibió a Riult Rivera, pero finalmente se quedó con la estocada final.

Por otro lado, hacia Rosi Bayardo guardo un respeto profundo derivado de lazos generacionales. Recuerdo con afecto a dos de sus tíos —compañero de primaria de un servidor y de mis hermanos—, a su abuela y a su abuelo, Don Elías, gran amigo de mi padre y su abuela Siria, gran amiga de mi madre. Sin olvidar al Padre Jesús, cuya relación fue siempre de respeto. Pero la amistad no nubla el juicio: Alcaldesa, hay una figura en su entorno que, de no ser apartada a tiempo, será su mayor lastre. Ya lo advertimos antes con la gobernadora actual; ella decidió integrar a ese elemento a su gabinete, pero durante la campaña del 2021 nos escuchó de hacerlo a un lado. El consejo sigue siendo el mismo, pero con otro sujeto, que a diferencia de Vladi, éste si es un criminal: despeje el camino antes de que sea tarde.

Para reflexionar. La paz no regresa. Después de las ocho de la noche Colima comienza a estar solo. Después de las diez noches, taqueros, pizzeros, puestos de Hod dog, Hambuersa o restaurantes se miran desiertos al igual que un sinnúmero de antros. La gobernadora hace lo propio. Más lo que circula en redes sociales hace que los ciudadanos vivan atemorizados y prefieren estar resguardados en sus casas. El tiempo dirá. Lo cierto más vale prevenir que lamentar.

Para despedirme. Un compromiso con el futuro. Para concluir, me sumo a la causa de la experiencia. Conozco a Virgilio Mendoza desde 1998, cuando llegó a la casa de trabajo del Ing. Carlos Vázquez Oldenbourg. Lo he visto crecer, tropezar y levantarse. Colima no está para experimentos ni para arrebatos de soberbia; necesita una mano que conozca el timón y la marea, tal como es el ex alcalde de Manzanillo y ex diputado federal Mendoza Amezcua. Mi amigo estamos contigo. Virgilio: tienes los hilos, tienes el ajedrez y, aparentemente, hoy tienes la pipa de la paz con el gobierno estatal. Solo falta que el destino y tu voluntad coincidan. Nos vemos en la próxima entrega.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.