*Su construcción en la Laguna de Cuyutlán puede generar desequilibrios ecológicos graves y daños a los ecosistemas.
Alfredo Quiles Cabrera| CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- Pese a que han iniciado el dragado de la Laguna de Cuyutlán y las obras preparatorias para desarrollar y construir lo que será el Nuevo Puerto de Manzanillo, agrupaciones ambientalistas manifestaron, una vez más, su preocupación “por los desequilibrios ecológicos graves y daños a los ecosistemas de dicho vaso lacustre” con las obras en cuestión y exigieron la realización de “consultas públicas presenciales” para analizar dicho proyecto.
Los ambientalistas, a través de un comunicado firmado por el grupo de Defensores del Medio Ambiente y Recursos del Mañana (Damarem) sostuvieron que la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) omitió incluir en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto de ampliación Nuevo Manzanillo, la existencia de vestigios arqueológicos relevantes en la zona, pese a que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) notificó desde hace años a la autoridad portuaria sobre su importancia.
Calificaron como “alarmante que ni los vestigios ni la importancia arqueológica del lugar que lleva tantos años en exploración sean mencionados en la MIA presentada para la ampliación del puerto de Manzanillo, teniendo conocimiento la administración portuaria”.
La organización exigió que la revisión de la segunda MIA se lleve a cabo mediante una consulta pública presencial y no sólo a través de escritos dirigidos a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), como se propone actualmente.
“La modalidad propuesta excluye a ciudadanas y ciudadanos que no cuentan con medios electrónicos o con la posibilidad de trasladarse a las oficinas de la dependencia en Colima”, señalaron. “Una consulta legítima debe garantizar la participación real, amplia y democrática de la población”.
En el documento, emitido en conjunto con el movimiento “Salvemos Cuyutlán, Laguna Viva”, Demarem también cuestionó los procesos de ordenamiento territorial que se están realizando en municipios y en el estado, al señalar que se desarrollan bajo los tiempos del proyecto portuario y con escasa participación social.
Las organizaciones advirtieron que la expansión portuaria, en los términos planteados, pondría en riesgo tanto el patrimonio cultural como el natural y económico de la región.

