Por: Jaime E. Medina
Con una vestimenta indígena hechas de algodón con bordados y figuras realizados a mano que representa a su comunidad. Unos guaraches de cuero muy representativos que por siglos han sido el calzado ideal de toda nuestra sociedad indígena. Rasgos característicos físicos que reflejan a un pueblo nativo; hoy en día, todas esa vestimentas, ideologías y características físicas no se encuentran en su pueblo, sino en las calles, en los semáforos, en las avenidas, sus manos no bordan, no siembran, no trabajan las artesanías, no pescan, no hacen sus actividades que fortalecen y preservan su historia, sus costumbres y tradiciones.
Hoy, en sus manos, tienen unas pelotas de gomas haciendo actos de malabares, pidiendo dinero con un bote de plástico de uso comercial a todos los que llegan en sus vehículos o transitan en las calles; ofrecen dulces, artesanías, frutas o cualquier otro producto para obtener dinero para su sostenimiento y supervivencia.
El panorama de la situación y existencia de todas nuestras entidades indígenas es crítica y preocupante. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) hace mención que el 69.5 % de la población indígena vive en situación de pobreza; ocasionando, que muchas de esas personas migren a otros estados o se acerquen a las ciudades a ejercer otras actividades con tal de subsistir, olvidando sus tradiciones, costumbres y labores de su comunidad.
El Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, también del CONEVAL, nos menciona que 3.2 millones de indígenas tienen carencia para adquirir una vivienda, tener servicios de salud, o falta de acceso a la alimentación.

Dentro del censo realizado por este organismo público que se menciona anteriormente, se obtuvo que 22 estados de nuestro país arraigan el mayor número de presencia de las comunidades indígenas, las cuales, Oaxaca obtiene el primer lugar en contar con un gran número de presencias de estas etnias, ya que tiene alrededor de 444 municipios donde viven un gran número de indígenas. Puebla ocupa el segundo lugar con 109 municipios. Yucatán con 68 municipios. Veracruz con 66 municipios. Yucatán y Guerrero con 37 municipios.
Conforme a Colima, no se encuentra dentro de los 22 estados con más presencia de este tipo de población, lo que sí, es que tenemos comunidades dentro de los municipios con grupos étnicos, como son: Zacualpan, Suchitlán e Ixtlahuacán.
En el último censo realizado por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) se determinó que la etnia que más prevalece en nuestro estado son de descendencia náhuatl, y que habitan en las dos comunidades y un municipio que se mencionó anteriormente.
Conforme a este censo, se detectó que actualmente dentro de nuestra entidad federativa viven 2, 743 personas, las cuales, 1,441 son hombres y 1,302 son mujeres. También existen otros tipos de etnias, pero con menor cantidad de número de gentes, como son: mixteco, maya, zapoteco, mazahua, tarasco entre otros.

Sabemos, vemos y nos enteramos, que este círculo social indígena, ha estado desapareciendo por los diferentes factores que afecta su subsistencia, y uno de los principales son las faltas de oportunidades para un mayor crecimiento económico, cultural, social, laboral, de salud, entre otros.
La importancia de conservar toda esta comunidad de historia y creadora de nuestra cultura poco a poco se va desvaneciendo o esta siendo consumida por el mundo moderno y las necesidades que esta demanda, obligando al indígena a migrar y olvidar su descendencia, acatando costumbres que una nueva sociedad demanda con el fin de seguir de pie, amenazado también por la sobrexplotación laboral, la desigualdad, el señalamiento social, racismo y la enfermedad por carecer atención hospitalaria.
El olvido es la palabra o termino que más los ataca, enjuiciados por el destino en donde el futuro de este grupo de gente no es muy venidero o alentador, en donde las descendencias se transforman y no continúan sus ideologías de pertenencia, en donde los programas sociales no son suficiente para construir o preservar su antología de su historia y en donde el paso de los años va lacerando y extinguiendo poco a poco a esta gente con mucho significado histórico.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

