LOS RETOS DEL NUEVO SNTE EN COLIMA

0

VENTANA POLÍTICA

Por: Guillermo Montelón Nava

Luego de los cambios relevantes logrados por la base magisterial para elegir al Comité Seccional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y que tuvo como resultado el triunfo indiscutible de Miguel Rivera Hueso, es importante señalar que esta nueva dirigencia tendrá que afrontar grandes retos, de lo cual el propio nuevo Secretario General ya está consciente, comenzando por buscar la unidad plena mediante una operación cicatriz, sin descuidar la atención de la muy diversa problemática de los docentes y de todos los trabajadores afiliados al SNTE.

El haber ganado una elección con casi diez mil votos contra los 4 mil de su más cercano competidor, si bien le da legitimidad y confianza para impulsar proyectos que permitan resolver añejos vicios y atender con eficacia la problemática del magisterio, también implica atender a los grupos que tradicionalmente buscan la disidencia o responden a intereses de grupos o ex dirigentes que aún quieren controlar o tener influencia en las bases.

Actualmente una de las mayores crisis que obstaculiza el avance en los planes y programas que planteó la nueva dirigencia que encabeza Rivera Hueso, es la demanda del grupo 28- 30 para que se derogue la ley del ISSSTE, pero ya se les ha reiterado que el tema es un asunto que se debe  resolver a nivel federal, a partir bases reales de viabilidad técnica, legal y financiera.

Por suerte y al decir del propio Secretario General Miguel Rivera, ya se trabaja en dar información directa y clara mediante asambleas y reuniones en las delegaciones, destacando los logros, las gestiones, lo mismo que los retos que hay que enfrentar, como es que el SNTE tenga participación en la Comisión de selección de nuevos aspirantes a obtener plazas, aunque aclara que lamentablemente es un tema complejo por las muy escasas vacantes que ofrece la Secretaría de Educación. Como ejemplo señaló Rivera Trejo que este año apenas si hubo una plaza nueva para el nivel preescolar.

En suma, la nueva dirigencia está ocupándose de los temas urgentes relacionados con el fortalecimiento del gremio, la unidad y la problemática que se presenta en cada centro de trabajo o para atender las necesidades de los trabajadores, especialmente lo que tiene que ver con los servicios de salud en el ISSSTE, pero igual se procura impulsar nuevos proyectos y retomar acciones de beneficio para el magisterio en coordinación con la Secretaría de educación, la subsecretaría de cultura y otras dependencias  

Estado actual y desafíos de la educación en Colima 

Algo que la sección 6 del SNTE debe hacer suyo de forma prioritaria, es analizar el estado actual y los desafíos que en materia educativa enfrenta Colima como resultado de la política implementada por Morena y su errática visión tanto de este tema como de lo que se refiere a la investigación científica, el desarrollo tecnológico, la implementación de sistemas efectivos de evaluación, así como la capacitación y actualización permanente de los maestros.

Y es que, a pesar de lo que se diga, la realidad es que en el estado de Colima aún hay una grave deficiencia en cobertura en niveles clave como el preescolar, donde solo se cubre el 61.9 por ciento de la matrícula, mientras en el nivel nacional tiene un promedio de 94 por ciento. En lo que se refiere a primaria y secundaria, los análisis arrojan también problemas de eficiencia terminal, reprobación y deserción. Como resultado, en Colima aún hay un rezago educativo estimado en 150 mil personas ya que solo de los que no terminan la primaria ni la secundaria, se estima un rezago del 26.3 por ciento.

El panorama es aún más desolador en el nivel medio superior, ya que solo terminan 4 de cada diez que se inscriben al bachillerato, es decir que entre 6 y 7 jóvenes abandonan la prepa cada día, lo que pinta de cuerpo entero el  fracaso del sistema y al mismo tiempo refleja otras condiciones sociales y económicas de la población.

Desde luego, se debe reconocer que la política de apoyos mediante las colibeca, implementada por el gobierno el estado, mucho ha ayudado a reducir el problema, especialmente en el nivel de secundaria, pero queda claro que no es suficiente y, de hecho, es fundamental revisar el tema de las becas Benito Juárez, ya que la falta de sistemas de evaluación efectivos no permite valorar en su justa dimensión el impacto de esas becas.

En suma, el magisterio organizado debe sumarse a las exigencias de la sociedad colimense a fin de asegurar de manera real y efectiva una educación accesible, segura y de calidad en todos los niveles, pues aunque las colibecas y otros apoyos han dado algunos resultados visibles, especialmente en secundaria, en preescolar, primaria y bachillerato, aún falta mucho por hacer. Se requiere de más inversión estratégica, sobre todo en el medio rural y para la cobertura en preescolar; fortalecer la formación y capacitación de los docentes, así como atender nuevos fenómenos crecientes como la violencia, el bouling, reducir la brecha digital que incluya internet para todos y prepararnos para las nuevas formas de aprender, además de hacer análisis profesionales y técnicamente bien sustentados sobre los fenómenos, condiciones, resultados y la eficiencia de la educación en Colima.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.