DESAPARICIONES, LA OTRA TRAGEDIA EN LA 4t

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VENTANA POLÍTICA

Por: Guillermo Montelón Nava

Los crematorios y fosas clandestinas que han descubierto los grupos de madres buscadoras y padres de familia como es el caso más escalofriante que ha cimbrado a la población mexicana, son la otra tragedia que ha generado la 4T. Luego que el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco redescubrió en el rancho Izaguirre de Teuchitlán, Jalisco, los crematorios se considera que se trata de un verdadero campo de exterminio utilizado por uno de los cárteles del crimen organizado.

Los cientos de miles de desaparecidos, especialmente desde el 2018 cuando en mala hora llegó al poder López Obrador, son la otra cara de la destrucción, la inseguridad y la violencia que se incrementó debido a las políticas erráticas, a las omisiones y a la complicidad de Morena con los criminales. De hecho son cientos de miles de familias, especialmente padres de familia que viven con la dolorosa incertidumbre de no saber que ha sido de sus seres queridos.

Se han descubierto a lo largo y ancho del país cientos de fosas clandestinas y son varios los casos de crematorios o de otras formas en que la delincuencia se deshace de cuerpos, a cual más de crueles e inhumanas, pero lo descubierto en Teuchitlán, Jalisco ya rebasa todo lo imaginable, pues se habla de que podrían ser más de mil las personas que fueron desaparecidas solo en ese rancho que en septiembre de 2024 ya había sido intervenido por la Guardia Nacional y la fiscalía de Justicia, pero que misteriosamente todo quedó en la detención de un grupo de delincuentes, sin que se le diera seguimiento al caso. Todo indica que lo que se quiso hacer es minimizar los hechos, para no generar más escándalo sobre el clima de inseguridad y violencia en que está sumido el país.

Ingenuamente, en el colmo de la insensibilidad, la irresponsabilidad o la incapacidad de las autoridades, dejaron el caso como si no tuviera mayor relevancia y ahora argumentan que el rancho es muy grande y que no se dieron cuenta de lo que había. Creen que la gente es idiota y que puede creer esos falsos argumentos cuando lo que vemos es que las corporaciones de seguridad están lejos de tener la mínima empatía con las miles de familia que viven el horror, la desesperación y la incertidumbre por no saber nada de sus familiares desaparecidos.

Ahora que Teuchitlán se ha puesto en el ojo del huracán y tiene la atención de la sociedad mexicana, vale recordar que la Fiscalía de Jalisco informó del operativo realizado por la Guardia Nacional, la detención de 10 personas, el aseguramiento de armas, cartuchos, granadas, equipo táctico, vehículos y otras evidencias. De hecho un comunicado de la Guardia Nacional del 20 de septiembre pasado, señala que se trataba de una casa de seguridad y un centro de adiestramiento de los delincuentes, pero no se habló de ropa, zapatos y otros enceres. Tampoco se informó de los crematorios, lo que resulta muy sospechoso.

La gravedad de este problema de las desapariciones forzadas en México, llevó a la creación de la Comisión Nacional de Búsqueda, pero aunque en los últimos 6 años se incrementó el número de desaparecidos, pues habla de que ya hay más de 160 mil personas no localizadas y todos los días ocurren más, la tal Comisión resulta tan inútil como las otras políticas públicas en cualquiera de las materias, salvo la de seguridad que apenas comienza a dar algunos resultados en esta administración de la presidente Claudia, aunque en materia de desaparecidos, estamos lejos de que esto se pueda frenar, por lo que la percepción de inseguridad es alta por el miedo que tenemos toda la sociedad.

La gravedad del problema debe llevar a los tres órdenes de gobierno a buscar nuevas estrategias que atiendan especialmente la prevención, una estrecha coordinación entre las autoridades de seguridad, así como para un oportuno seguimiento de todos los casos que a diario se presentan. De hecho se deberían implementar programas y campañas permanentes que involucren a las familias, a los grupos organizados y a toda la sociedad, al tiempo que se apliquen y utilicen las nuevas tecnologías como la geolocalización, sobre todo para que la prevención pueda ser efectiva desde cada individuo, cada familia y cada comunidad, pues cuidarnos unos a otros resulta clave y urgente.

Adicionalmente es importante que desde el ámbito educativo, de lo laboral y del gubernamental se tome en cuenta esta problemática para que se definan medidas de prevención, de protección y de acción oportuna, preparando especialmente a los niños y jóvenes más vulnerables para que eviten los riesgos de ser secuestrados, retenidos ser víctimas de engaños o agredidos. Lamentablemente hoy en día nadie puede andar solo, desconectado o sin comunicación.

Desde luego, desde la sociedad organizada, también se requiere exigir a las autoridades, demandarles acción efectiva, responsable y eficaz, claridad y buenos resultados.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.