LA CRISIS POR AGUA ADVERTENCIA A TIEMPO

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VENTANA POLÍTICA                 

Por: Guillermo Montelón Nava

Sea por los efectos del cambio climático o por que se cumplirá con uno de los castigos anunciados en el libro del apocalipsis, lo cierto es que la crisis hídrica amenaza ya a prácticamente todo el planeta con sus extremos de abundancia catastrófica o sequías intensas, y aunque algunos gobiernos se comprometen a trabajar en favor del medio ambiente para tratar, sino de revertir los efectos, sí frenarlos en lo posible. Pero una cosa es comprometerse y otra cumplir.

Y así ha pasado en la zona conurbada Colima Villa de Álvarez, donde los gobiernos, estatal y federal se han comprometido a resolver y atender las diversas demandas de la comunidad indígena de Zacualpan para elevar su calidad de vida, preservar sus recursos naturales, tradiciones y cultura, así como respetar sus usos y costumbres, pero solo les cumplen a medias, los utilizan para fines electorales y en cuanto hay una oportunidad los ningunean y hasta los ven como un estorbo.

El cinismo de la 4T, según un posicionamiento de Morena en el estado es que se les están dando muchos apoyos a través de los programas sociales. Presumen que se entregan pensiones a los adultos mayores, becas para estudiantes, apoyos a discapacitados, así como apoyos a través de los programas sembrando vida y jóvenes construyendo el futuro. Asistencialismo puro que en esencia tiene fines electoreros que los comuneros ya no se tragan, pues identifican claramente las mentiras, engaños, falsedades y las intenciones de políticos que como siempre, solo les prometen pero no cumplen, menos cuando incluso han tenido que sufrir los intentos de divisionismo y confrontación que se han dado en diversas ocasiones.

De las comunidades indígenas que existen en el estado, Zacualpan es la única que ha sido capaz de mantenerse arraigada a sus valores y tradiciones, a su base organizativa con plena conciencia de su responsabilidad como guardianes de la tierra, del bosque, del agua y de todos sus recursos naturales. Ni siquiera el oro que yace en las entrañas de la montaña ha servido para deslumbrarlos, porque saben que vale más la vida, la tranquilidad, la sustentabilidad y la preservación del medio ambiente, más que todo el oro del mundo.

Y como guardianes del agua, ahora que la federación y el estado, sin tomarles en cuenta para nada, anunciaron un proyecto para un nuevo acueducto, no dudaron en reaccionar con medidas extremas y por eso apagaron los motores de las bombas que envían el agua a los municipios de Colima y Villa de Álvarez. Lo mínimo que exigen es que se les tome en cuenta, que se les informe y que cumplan los compromisos que ha asumido el gobierno, no con las dádivas del asistencialismo insultante, sino con proyectos de desarrollo sustentable que les garantice un progreso estable, sobre todo para beneficio de las nuevas generaciones que hoy están amenazadas por la inseguridad, la delincuencia y la penetración de las adicciones al alcohol, a las drogas y otros males.

Zacualpan tiene un gran potencial para proyectos acuícolas, forestales, cría de especies menores, huertos familiares, cultivos de traspatio, más impulso al ecoturismo, el desarrollo artesanal, pequeñas industrias para cultivos como la ciruela, el nopal, los derivados del cultivo de maguey, así como para el rescate, preservación y promoción de su folclore y tradiciones con fines turísticos, entre muchas otras cosas. Es cosa que el gobierno asuma su papel como promotor, asesor y acompañante del desarrollo, en lugar de continuar con acciones paternalistas y con esas políticas electoreras para la manipulación y el control del voto.

Los comuneros de Zacualpan saben que merecen respeto como personas y como ciudadanos y aunque reciben lo que el gobierno les da, en la mayoría de los casos sin reglas de operación clara y sin una supervisión exhaustiva, lo que ha llevado al fracaso de programas como Sembrando vida, al tiempo que solo propicia corrupción y elimina las inquietudes de los emprendedores. Por eso al haber suspendido el suministro del agua, es una clara advertencia de que no se dejarán manipular, menos cuando se consideran fieles guardianes del agua, ese recurso que cada vez será más escaso.

Por cierto, lo ocurrido, además de haber exhibido la arrogancia y soberbia, de los gobiernos de Morena, nos recuerda que perdidos como están en imponer caprichos autoritarios como el de la reforma al poder judicial, siguen sin dar prioridad y atención a temas como la crisis en el abasto de agua con un verdadero plan hídrico de gran visión y alcance. Los efectos por falta de agua o por inundaciones seguirán agudizándose al grado de que pronto serán causa de serios conflictos internacionales, pero también entre los estados y municipios, ya no digamos entre pueblos y comunidades. Si el agua es vida, también será motivo de discordia y factor de estallidos sociales si no se atiende con seriedad y a tiempo.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.