PAR DE MATONES

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Por Jose Díaz Madrigal

Hará cosa de un par de semanas, conversando con una señora que atiende una de las oficinas de la Junta de Asistencia Privada; tocamos el tema de los abuelos. Me contó que su abuelo materno había sido don Federico Mendez, quien tuvo un negocio de venta de sombreros por la calle Madero, en el centro de Colima; antes de que ampliaran las banquetas entre Filomeno Medina y andador Constitución.Una vez que refirió como se llamaba el papá de su mamá, le pregunté ¿sabes de la hazaña prácticamente heroica, que tuvo que hacer un tío de tu abuelo para librarse de las garras del multiasesino Obregón, cuando ingresó a Colima el 19 de Julio 1914?En la fecha mencionada, el dictador Victoriano Huerta ya había abandonado México y, los remanentes del ejército federal que custodiaban la ciudad, decidieron rendir la plaza y entregar las armas; además se acordó en la negociación respetar la vida de soldados y oficiales para su integración a la vida civil. Se firmó el acuerdo, pero Obregón no cumplió lo acordado.El sonorense dió la orden que una vez desarmados, se fusilaran. Los llevaron lejos de la mirada del pueblo, hasta la extinta hacienda de La Albarrada. De éste lugar en un momento de confusión, fue que se les escapó el capitán Zenaido Toledo tío de don Federico, montado a pelo en un caballo que encontró de casualidad; a todo galope se dirigió a la avenida 20 de Noviembre. Una vez que se apeó del penco, lo azuzó para que continuara la carrera mientras él se escondió en un desagüe colector. De ese modo salvó la vida.La historia antes comentada, es para darnos una idea acerca del carácter rajón y criminal de uno de los presidentes más ojetes que hemos padecido en México.Al terminar la administración obregonista en 1924, Obregón colocó a Calles para que le cuidara la silla presidencial, en el entendido que el Manco la volvería a ocupar de nuevo. De hecho en el periodo de Calles, Obregón tomaba muchas de las decisiones importantes aunque éste residiera en Sonora, donde se retiró de momento.Con su extremosa política anticlerical, Calles desató el movimiento Cristero. Los enemigos políticos de la mancuerna Obregón-Calles, explicaban: no es Calles el problema, sino Alvaro Obregón, Igualmente pensaban los líderes Cristeros, de tal manera que en Noviembre de 1927, en plena guerra Cristera, los jefes de éstos determinaron que era hora de mochar la cabeza de la culebra ponzoñosa que representaba Obregón, que ya se placeaba nuevamente como candidato a la presidencia.Al jefe de control militar, de la Liga por la Defensa de la Libertad Religiosa, el joven ingeniero electricista Luis Segura Vilchis, se le asignó la comisión de eliminar a Obregón cuando éste arribara a la estación del tren en la ciudad de México, procedente de una gira en el interior de la República.Luis tenía un auto de la marca Essex, que días antes lo acababa de comprar a su amigo Humberto Pro Juárez, hermano del sacerdote Miguel Agustín Pro. Por la amistad que había entre ellos, Luis no cambió las placas, continuando a nombre de Humberto Pro.El domingo 13 de noviembre, Luis recogió en su auto a tres compañeros para esperar la llegada de Obregón. Éste descendió del ferrocarril acompañado de numerosa comitiva, lo cual dificultó la misión; optando por seguir a Obregón hasta su domicilio. Esperaron a que saliera otra vez, haciéndolo una hora más tarde. Luis y su grupo lo siguieron a prudente distancia, en un instante que se detuvo el auto de Obregón, Luis y dos compañeros arrojaron bombas al interior del auto, pero éstas resultaron bombas húmedas, sólo echaron humo sin explotar.Los guardaespaldas de Obregón se fueron detrás del Essex que zigzagueaba entre las calles, chocando contra otro carro bajaron los cuatro corriendo, los escoltas detuvieron a dos de ellos y también investigaron la matricula del Essex. Luis y otro compañero lograron fugarse.Una madrugada la policía allanó la casa donde se encontraban los hermanos Pro, fueron aprehendidos y llevados a prisión. Al enterarse el ingeniero Luis Segura de que sus amigos, los hermanos Pro estaban en la cárcel por su culpa; como verdadero hombre de HONOR fue a denunciarse él mismo. Luis los defendió con hombría: -señor inspector, yo mero soy el autor intelectual y material del atentado contra el general Alvaro Obregón, el Padre Miguel Agustín Pro y su hermano Humberto son totalmente inocentes.De nada valió la defensa que hizo Luis Segura. La mañana del miércoles 23 de noviembre de 1927, el obregonis-callismo mandó fusilar al Padre Miguel Agustín Pro, que fue el primero, el segundo fue Luis Segura Vilchis que caminó sereno y varonil, se inclinó ante los restos del Padre Pro y se puso a la derecha. Los esbirros le preguntan su última voluntad, ninguna contestó con claridad, con los brazos hacia atrás presenta el pecho diciendo: listo señores, sonando la descarga. Con la misma viril actitud, murió Humberto.Así era el par de matones ojetes y desalmados que gobernó México en aquella época. El jueves pasado se cumplieron 96 años de éstos sucesos.