TONALTEPETL

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Por: Gustavo L. Solórzano

El ambiente político sigue su curso y se va encendiendo cada vez más, los amarres en lo oscuro, disfrazados de diferencias personales o partidistas, se manifiestan. Algunos ciudadanos nobles y desconocedores de las “jugadas atrás de la raya”, creen fielmente que tal o cual candidato hará mejor papel que otro. La verdad es que, hasta el momento, a los gallos y gallinas que saltan de un lado para otro en el redondel político, se les ven las plumas y el espolón GRANDES, muuuuy grandes. O sea, están bastante jugados.

Si lo vemos fríamente, hay poco, muy poco de donde escoger. La sociedad conoce la trayectoria de unos y de otros, sabe poco de sus aciertos y mucho de sus errores, los menos, son poco mas que desconocidos. De todas maneras habrá que votar, “escogeremos al menos malo”, dice Sabina, una maestra que ha visto pasar a lo largo de su vida a gobernantes y servidores “que prometieron y terminaros llenando sus bolsillos”, dice.

“Sabes güero”, me dice muy melancólica, “una cree en las promesas, pa que a la hora de la hora, salgan con una y un pedazo”. Realmente es lamentable, le dije, fíjate, agregó, “sumarse a un proyecto con propuestas y esperanzas, para que al final, a quienes hicimos ganar, te den la espalda”. Me quedé callado, por un momento no supe o no quise responder. Entendí su razón porque conozco servidores que se olvidaron de sus promotores y mezclaron el chisme con el arguende y la lambisconería, para hacer de ello su plan de trabajo.

Seguramente esos mismos volverán a tocar su puerta maestra, le dije, ¿Qué hará cuando lleguen? “Tú me conoces güero” me respondió, “Grosera no soy, los escucharé y en lo privado de la urna, ya sabré a quien le doy mi voto”.

Eso pasa en muchos hogares, no se ha superado el sentir en relación a las circunstancias políticas de nuestro estado y país. Aunado a lo anterior, son muchos los ciudadanos cuyas esperanzas políticas, es decir, los que viven del presupuesto o aspiran a vivir de ello, se convierten en verdaderos carniceros adoctrinados, a las siglas de sus partidos, y la emprenden ferozmente en contra de quienes no piensan como ellos. Sin duda, personas así solo abonan mala imagen y desinterés ciudadano, hacia aquellos que promueven.

Hoy es tiempo de propuesta, de respeto y tolerancia al criterio de aquellos que muestran un pensamiento libre, distinto. Es innecesario entonces, atiborrar de injurias y actitudes hostiles, queriendo convencer a otros bajo argumentos agresivos y tendenciosos, imposible. Lamentablemente   las redes sociales se convirtieron, por una parte, en el basurero de un de sector social, harto de promesas incumplidas. Por otra parte, en el pozo sin fondo en donde se vierten la frustración, la antipatía y el vacío de quienes no son felices. Solo así puedo entender la sin razón de tanto odio virtual.

Finalmente, considero que es necesario que los actores políticos hagan un llamado, con el ejemplo, a la civilidad y la cordialidad, como actores de un proceso que involucra a toda una sociedad que aun cree, en la palabra.

ABUELITAS:

Servidores públicos, mujeres y hombres, que han defraudado la confianza de la sociedad de manera reiterada, ya se asoman a los escaparates políticos. En un cinismo desmedido, hablo de Colima, pretenden vender un “nuevo proyecto” enarbolando banderas en desuso. Ojalá que la ciudadanía tenga fresca su memoria y evite caer en el engaño. Tuvieron su oportunidad y se llenaron de poder mas nada hicieron por nuestro estado. Ahora vuelven a manifestarse en busca de una nueva chamba.
LAHARES:
es necesario que la policía y todo servidor publico que tenga trato con la ciudadanía, sea capacitado en relaciones interpersonales efectivas. Algunos policías son groseros y prepotentes, con quien se deja. Naturalmente que no es lo mismo con quienes les topan.  Es cuánto.

 

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.