AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
Como nunca se había visto, los ataques al presidente están a la orden del día, a tiro por viaje, sus adversarios lanzan los dardos envenenados y la razón es sencilla, lo que perdieron los neoliberales les duele en el alma y son los medios “comprados” por ellos los que les sirven de fusiles para acribillar a quien los mandó al exilio político y quizá para siempre.
Lo que no han podido entender los hijos de la mala vida, es que fueron ellos, con sus excesos, los que cavaron su propia tumba, fueron ellos con sus engaños, mentiras y traiciones lo que saltaron al barranco. No hay otros culpables, nuestro presidente, AMLO, lo que hizo fue abanderar las inconformidades de un pueblo cansado que ya no sentía lo duro, sino lo tupido de los atropellos y humillaciones de los gobiernos, desde Carlos Salinas hasta Peña Nieto. En aquellos tiempos parecía una competencia para ver cuál robaba más.
So pretexto de la privatización de casi todo, con prestanombres o como quieran llamarles, se adueñaron de laboratorios, vías de comunicación, pozos petroleros. Tronaron refinerías, bancos y cuanta empresa querían vender, para atrás mano ser los dueños de todo.
¿Y el pueblo? El pueblo era lo que menos les importaba, pues como ellos mismos decían: los pobres están acostumbrados a los frijoles y la tortilla y con eso se conforman. Pero nunca creyeron que ese pueblo, con el liderazgo de Andrés Manuel, los iban a expulsar de Palacio de Gobierno, tan no lo creyeron que dejaron un cochinero con pistas de corrupción por aquí y por allá. Si no ¿por qué creen que le tienen tanto miedo a las mañaneras? Saben que nuestro presidente, AMLO, les restriega sus verdades en sus narices, sin pelos en la lengua y con un valor de primera. Al momento, nadie ha podido acobardarlo y eso los encabrona aún más.
Los conservadores, con la mayoría de los medios a su favor, tratan de debilitar al gobierno del cambio verdadero, pero le han pelado los dientes, con sus mentiras, engaños y traiciones, lo único que han logrado es fortalecerlo y hacerlo casi invencible. Ellos mismos, con sus estrategias fallidas se echaron el pueblo encima.
Para colmos, desde el inicio del sexenio, el presidente, Andrés Manuel, les marcó la agenda y perdieron el tiempo a lo baboso, no prepararon cuadros políticos ni elaboraron un proyecto alterno que ofreciera mejores cosas que el actual. Aunque les debo comentar, que nuestro presidente dejará la vara muy alta y la razón es sencilla, este gobierno se preocupó más por los pobres y por los que más apoyos oficiales necesitaban y ningún otro en muchas décadas.
Amén de que en este gobierno quedarán construidas obras de gran calado que le darán a México otro rostro, más igualitario y más equilibrado.
No quiero dejar de comentar, que muchos empresarios han mejorado su situación financiera gracias al apoyo con los programas de bienestar, un bienestar que jamás se había visto. Y no lo manifiestan porque los cuelgan de la parota más alta.
En lo que resta del sexenio vamos a ver muchas cosas positivas para todos, hasta para los que se están quedando pelones por los jalones de greñas que se dan. Lo importante es que este país está por la vía correcta y no creo que haya mortal capaz de cambiarlo.
En lo personal no tengo duda, como tampoco la tienen los que apoyan a Xóchitl, que en el próximo año veremos la confirmación de la transformación nacional. Vicente Fox nos prometió un cambio, pero fue hasta hoy que lo estamos viendo. Bien dicen que no hay que perder la esperanza, porque la esperanza nunca muere.
AL MARGEN
Ir en contra del pueblo de México es como remar a contra corriente, al final el cansancio los vence y no tienen otra que doblar las manos, parece sencillo, pero cuando no se tiene vergüenza se complica.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.

