Por: Manuel Godina Velasco
Hoy escribo estas notas con dos camisetas, pero con un mismo enfoque y visión, como analista político y como dirigente de jubilados del ISSSTE. Como colimense doy la bienvenida a tan importante funcionario de dicho Instituto, a quien se esperaba su visita desde hace meses para conocer en vivo las necesidades que deben resolverse en breve, para el buen funcionamiento de los diversos servicios que otorga el ISSSTE a sus derechohabientes activos y jubilados.
El servicio que más preocupa es el relativo a la salud, que implica una buena atención médica a los pacientes, suministrando los insumos, materiales y equipos que requieren los facultativos para poder exigirles la atención con calidad y calidez que están obligados a otorgar.
Una clínica hospital que carece de algunos especialistas y personal de apoyo administrativo necesarios para un buen funcionamiento, es una clínica hospital que no puede funcionar adecuadamente. Son múltiples las quejas de los derechohabientes que acuden al suministro de medicamentos, absolutamente necesarios para la preservación de su salud y sus vidas, que por meses esperan; cito solo el caso de la insulina para los diabéticos, que desde hace meses no llega a la farmacia, lo que significa una atentado a los derechos humanos más elementales. Esto no puede seguir así, Pedro Zenteno debe cesar al funcionario incompetente que dañe con su omisión el servicio público, negar la insulina a llos diabéticos es una acto criminal.
Otra deficiencia grave es el hecho de que los médicos requieren de resultados de análisis clínicos para la valoración de un paciente, cosa que no pueden cumplir en Colima porque no suministran los reactivos que requiere dicho servicios; lamentable falla de oficinas centrales que daña a los enfermos y le quita elementos de apoyo diagnostico al médico.
Como jubilados, desde hace 3 años hemos venido quejándonos de la mala actuación del subdelegado de Prestaciones Fernando Ríos de la Mora, quien no cumple con sus funciones y no hay poder humano para removerlo del cargo, hasta sus mismos directivos se quejan de su incompetencia.
Ojalá esta visita sirva para corregir deficiencias y se dé el apoyo presupuestal, administrativo y técnico necesarios para que la Clínica y el Hospital cumplan satisfactoriamente su función. De paso está pendiente la reubicación de las oficinas de la Delegación, para que la Casa de Día, para los jubilados pueda retomar sus actividades que fueron un ejemplo nacional.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.

