El comité organizador de las fiestas charro-taurinas de Villa de Álvarez, decidió que los alternantes de esta primera corrida de toros vistieran de charro lo cual a muchos aficionados taurófilos no les gustó, pero ese es otro tema, a mí me hubiera gustado ver esos bellos trasteos de Alejandro Amaya, El Payo y Diego Silveti vestidos con los tradicionales ternos toreros, brindando con montera en mano y corriendo las manos toreras con la comodidad de esa indumentaria legendaria, pero no se pudo.
Hablamos de la corrida, el juez Alfredo Goicochea que estuvo acertado y firme en el biombo, dio paso al rejoneador Potosino Jorge Hernández, quien pasó sin pena ni gloria con un toro débil de la ganadería de Carranco, para el que hubo silencio.
Alejandro Amaya, estuvo torero en sus dos bureles, en el primero lo destacable fue el haber invitado al Payo a cubrir el segundo tercio del toro “Charro” a quien poco le pudo hacer pero por la estocada el juez le otorgó una oreja inmerecida y en su segundo de su lote de nombre Calador, al igual que el primero de su lote, le tocaron sosos y débiles de remos.
OCTAVIO GARCIA “EL PAYO “, estuvo en grande, lástima que falló con el acero en los dos toros, se lució con el capote ofreciéndonos artísticas filigranas y con la muleta nos deleitó con un repertorio de lances que hicieron escuchar los oles en los tendidos, con GALANTE, un toro con raza, bravo y casta que mereció el arrastre lento, el Queretano lució con alegría y sentimiento, ordenó que fueran castigados por los picadores con un puyazo suave, lo que hizo lucir el toreo sacado del frasco de las esencias, en su segundo también estuvo torero y bien merecía una salida al tercio o vuelta al ruedo, pero eso todavía nos falta un poco para lograr el reconocimiento al matador, pero el PAYO, está torero, con sitio, con poder y arte, ha cambiado para bien de la fiesta brava.
DIEGO SILVETI: claro que las comparaciones son odiosas, quienes vimos torear a su padre David Silveti, una gran figura del toreo, quien se entregaba en cada tarde frente a los toros, con una valentía a toda prueba, con una personalidad y temeridad que espantaba al más pintado, tiene en su hijo Diego un digno heredero, aunque este Diego se hizo en la escuela taurina andaluza, ha estado creciendo y este martes en La Petatera, se vio con buen sitio, vino al igual que sus alternantes a ofrecer con vergüenza y entusiasmo un concierto de buen torear que deja un buen sabor de boca entre la afición a la fiesta brava tarde, principalmente con el último de la tarde, un toro castaño, serio bien puesto, al que lanceó con arte y poderío dejando un gran sabor de boca en los aficionados cortándole las dos orejas. En síntesis, una bonita tarde de toros, con buenos detalles como la carretilla y el percherón retirando los restos de los astados, iniciar prácticamente a tiempo la corrida, la presentación de la escaramuza Camino real de Colima, un mariachi tocando pasos dobles con gran calidad y malos detalles como el permitir que los toros no estén en los corrales como lo marca el reglamento taurino, aunque argumentar que los toros se estresan por tanto tiempo y tener cuidado con la iluminación, se tardaron un poquito desde el quinto de la tarde entre otros que luego comentaremos.
Por lo pronto esperemos que el próximo martes 19 de febrero donde esperamos un lleno absoluto no se vaya a vender boletos de más y halla sobrecupo por la presencia del enrachado triunfador Pablo Hermoso de Mendoza, Alfredo Ríos “El Conde “y Joselito Adame
{Jathumbnail off}
