Tres personas, dos hombres y una mujer, al parecer tatuados, llegaron a comprar una paloma y mientras el encargado les mostraba los ejemplares, uno de los implicados se apoderó del boletaje, luego todos se dieron a la fuga al parecer en un auto de alquiler.
No fue posible dar con el paradero de los responsables, aunque al parecer el encargado notificará de los hechos, para invalidar así los folios de los boletos robados.
Por su parte las autoridades podrían aplicar un operativo para detectar los boletos al momento de entrar al concierto del día 11, ya que se estima que los responsables tratarán de venderlos a bajo costo.





