18 AÑOS VIVIENDO CON SIDA EN COLIMA: JORGE IGLESIAS DE LA CRUZ

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    A la par que cuida su salud, Jorge Iglesias se ha dedicado a luchar por el respeto a los derechos humanos de quienes como él enfrentan esta enfermedad, pero no pueden revelar su nombre y mucho menos su rostro.

    A lo largo de su vida, en su ciudad natal, Sinaloa, Jorge ya había padecido discriminación por ser homosexual, pero una vez que le detectan VIH, esta situación se recrudece, al grado de que no le daban empleo, lo marginaban y lo agredían en los lugares donde llegaba a vivir.

    Jorge recibió tal presión social que tuvo que emigrar y es así como llega a Colima, donde su vida dio un vuelco porque se convirtió en un activista de la lucha contra el Sida y defensor de los derechos de los pacientes.

    Es el fundador de la Asociación de Amigos Colimenses Contra el Sida (ACOLSIDA) y creó un albergue para enfermos de bajos recursos económicos y abandonados por sus familiares.

    CLAVES DE SOBREVIVENCIA

    Anilú Salazar (AS).- Jorge, ya son 18 años con el Sida, ¿Cómo ha sido esto para ti?

    Jorge Iglesias de la Cruz (JIC).- No ha sido nada fácil, pero en este camino nada está escrito porque todos estos años que he vivido me han enseñado que nosotros mismos somos responsables de poder acortar o alargar la vida y en este caso, gracias a Dios, que me ha conservado. Yo he vivido tanto gracias a la adherencia a los medicamentos.

    AS.- ¿Cuántos medicamentos tienes qué tomar?

    JIC.- Depende de la etapa en que se encuentre la persona, puede ser 1 ó 2 al día, hay otros que toman hasta 10. En el 2000 tomaba 40 pastillas al día, los antirretrovirales se tomaban en mayor cantidad, ahora estamos en la gloria porque tenemos en una sola pastilla 2 ó 3 medicamentos, eso nos hace tomar menos medicamentos y menos problemas en la flora intestinal, porque desafortunadamente van destruyendo nuestra flora ocasionando gastritis, pero gracias a llevar un cambio de vida, cuido mi alimentación, le hecho ganas.

    AS.- ¿Cómo fue para ti recibir el diagnóstico?

    JIC.- Fue en 1994 los primeros días de junio recibí mi diagnostico positivo al virus, se me dio de una forma muy clara porque la mayoría tiene que ver con el impacto psicológico y en la forma como se comporte uno. La información no me hizo efecto hasta que salí de la clínica del Seguro sentí como una borrachera, perdí la noción del tiempo, pero ya como a las 7 u 8 que me encontré un teléfono hablé a mi casa y les explique mi situación, tuve el apoyo de mi familia, porque al día siguiente ya estaba mi mamá en Mazatlán apoyándome.

    En aquellos años el Sida era sinónimo de muerte, yo regalé mi casa, todo regalé porque me iba a morir, fue cuando me vine aquí a Colima porque tenía el concepto que me iba a morir en menos de un año.

    Ahorita estoy por cumplir 18 años y veo la gran diferencia de cuando uno se aferra a la vida que tenga la fe y yo tengo fe en seguir viviendo, en poder ser productivo y útil a los demás.

    CONTRA LA DISCRIMINACIÓN

    Jorge Iglesias resaltó que además de la enfermedad, le tocó vivir la discriminación, la pérdida de empleo, “en aquella época no había mucha protección como ahora, los derechos humanos estaban apenitas y no había apoyo como ahora, no había medicamentos, aunque tenía Seguro Social yo tenía que comprar medicamentos que costaban cerca de 500 pesos, afortunadamente mi familia me apoyó”.

    AS.- ¿Cómo empiezas a defender los derechos de las personas con Sida?

    JIC.- Tuve un proceso de nueve meses de aceptación, tiempo en que digerí la información y empezó un cambio más positivo; una vez que acepte el VIH ya no es un problema, ya para mí no es una vergüenza, no estoy dañado psicológicamente porque el hecho que tenga Sida a todos les puede pasar, todos estamos como en casa del jabonero.

    Cuando llegué a Colima es que comencé a trabajar al 100% y voy a seguir trabajando el tiempo que Dios me dé. A mí no me importa quién sea, no me importa quedar bien ante la prensa, me gusta quedar bien ante los pacientes, lo siento de corazón, con el simple hecho de tener VIH yo veo un hermano que necesita mi ayuda.

    AS.- ¿Cuánto tiempo de sobrevivencia tiene actualmente un paciente?

    JIC.- El promedio de vida es 24 años, tenemos la gran fortuna de nuevos medicamentos que van alargando la vida, la última palabra la tiene Dios y cuando él crea que mi misión acabó me va a llegar, yo diario me encomiendo a él.

    AS.- Jorge ¿Cómo te mantienes?

    JIC.- Yo me mantengo por la gracia de Dios, no puedo hacer mucho trabajo pesado porque tengo dos hernias, económicamente me ayudaba mi mamá pero ya falleció, ahorita vivo por la gracia de Dios, la gente me lleva despensa, comida, la señora Aracely sigue apoyando cada mes o mes y medio, pero no recibo otro apoyo.