Ante la próxima discusión de dicha reforma en el Senado, a donde fue turnada tras haber sido aprobada por la cámara de diputados en la oscuridad de la noche del 15 de diciembre, por escasa mayoría de diputados del PRI y del PAN; Olaf Presa se sumó al llamado que diferentes voces a lo largo y ancho de la nación han hecho al Senado para que rechace el ataque al Estado mexicano y a la propia historia nacional y al desarrollo moderno de México, que significa la citada reforma.
La calificó como una reforma avalada por intereses cupulares clericales unidos a intereses partidistas de oportunismo electoral, y agregó que esos intereses han venido impugnando las decisiones republicanas y constitucionales porque históricamente han puesto la mirada en hacerse del control de la impartición de la educación bajo la concepción del dominio religioso. Lo que sería grave para el propio conocimiento humano.
Al fijar su posicionamiento, Olaf Presa consideró que tal reforma nace oscura y está siendo ampliamente rechazada por ciudadanos y organizaciones, a lo largo y ancho del país, que ven en riesgo el carácter laico del Estado mexicano, pues en los hechos esa reforma plantea privilegios de culto y el abandono de la educación libre y científica en las aulas del propio Estado, para sustituirla por preceptos y rituales de orden religioso.
Además, criticó que al sacar los diputados federales la iniciativa en la oscuridad de la noche y ante la cercanía de la visita del representante del estado Vaticano; convierten la reforma al art. 24 constitucional en un producto electorero ofrecido en forma oportunista a intereses que a lo largo de la historia de la propia educación y las libertades que nos hemos dado los mexicanos, han querido tener al pueblo mexicano bajo la tutoría del absolutismo o la visión teocrática.
Es –dijo- una reforma legislativa que atenta, sin duda alguna, contra el legado histórico de muchos legisladores que precisamente se perpetuaron en la historia patria del país, estableciendo en la Constitución la separación del Estado frente a la religión.
Dijo que el carácter laico del Estado mexicano constituye la mejor garantía de la libertad religiosa, la equidad y el respeto a las minorías y las diferencias. De ahí que cada vez haya más voces que se unen en todo el territorio nacional y desde diferentes posiciones políticas, en rechazo de convertir las aulas y aún las calles en lugares de privilegios de tipo clerical.
Olaf Presa confió en que en el Senado se honre la memoria de los grandes próceres nacionales que condujeron a México hacia una sociedad moderna en cuanto a la legislación y que con honor y aún ofrendando sus vidas, se pronunciaron contra el fanatismo y la manipulación de las conciencias, y propugnaron por una educación liberadora y con altos valores de amor a la Patria y de solidaridad con los demás.
Calificó la reforma al art. 24 constitucional turnada al Senado, como una propuesta ociosa y con el mero afán de politiquería electoral. En este sentido, criticó que haya intereses partidistas que pretendan vulnerar nuestras leyes e instituciones republicanas cambiándolas por votos frente a grupos de poder clerical, por eso enfatizó un llamado a las y los senadores de todo el país, y en particular a los de Colima, para que apelando a las grandes bondades que tiene, tanto para las libertades públicas y republicanas como para las propias religiones, la preservación del carácter laico del Estado mexicano, rechacen la reforma aprobada en la oscuridad de la noche del 15 de diciembre pasado por los diputados del PAN y del PRI.





