Los hechos ocurrieron en marzo del año 2010, cuando los hoy sentenciados abordaron el taxi que conducía el hoy occiso y le pidieron que los trasladará a Miramar, donde lo despojaron de dinero en efectivo y posteriormente lo privaron de la vida con arma blanca, para posteriormente abandonarlo en una brecha que conduce al Ejido Pedro Núñez.
Luego de cometer el ilícito, Gómez Morales y García Mendoza se dirigieron a bordo del taxi a la comunidad de Casimiro Castillo en Jalisco, donde finalmente fueron capturados por elementos policiacos, quienes los pusieron a disposición del ministerio público en turno para el proceso que la ley establece.






