TONALTEPETL

0

Por: Gustavo L. Solórzano

Después de arduos días de trabajo terminó la campaña, era necesario esperar el tiempo pertinente para el día de las votaciones y saber quiénes serían los ganadores. Aquellos que habrían de representar a los ciudadanos en los diferentes puestos de elección popular. Atrás quedaron desveladas, hambre, mal pasadas, corajes y diferencias de criterio que de una o de otra forma se resolvieron, quedaron también toneladas de propaganda convertidas en basura y cuya inversión permitiría resolver muchas necesidades reales; en la cabeza de todos los que participaron resonaban dos preguntas:  ¿Ganaremos? ¿Me darán trabajo? (o lo conservaré). La incertidumbre mata más que la realidad decía mi abuela, ciertamente todo era incierto pues en la vida, sin duda nada está escrito. El día de las elecciones, mientras los agraciados celebraban el triunfo de sus candidatos, una persona preguntó: ¿Qué sigue? La respuesta fue inmediata y concreta, comenzaremos a trabajar para las próximas elecciones.

Platicando con un maestro; me comentaba que en su opinión, era necesario que los diputados legislaran sobre el uso de los recursos que se utilizan en las campañas. Lo anterior, en el sentido de que en lugar de despilfarrar el dinero en plástico y papel que van directo a la basura y genera contaminación, se utilizara en obras necesarias para las comunidades, en mantenimiento y reparación de espacios para los jóvenes, para los adultos mayores, para las personas con discapacidad, etc. que el dinero se aplicara en obras de salud y que llevara la rúbrica de partido o del  candidato para dejar constancia de su obra, es urgente una nueva forma de hacer policita y salir de la cotidianeidad. Es urgente innovar para servir mejor a la sociedad, la publicidad impresa no genera votos, si acaso sirve para que a los candidatos los vean peinados, maquillados y proyectando una imagen fotoshopeada que dista mucho de la realidad. En una comunidad la candidata tenia media hora de estar ahí y nadie la reconocía, esperaban ver a la jovenzuela de la foto que aparecía en su propaganda, ¿a poco es esa? Dijo una señora.

Indudablemente cada servidor público tiene la libertad de cobrar o trabajar, de prometer o cumplir, de servir o de servirse, la historia y la memoria de los electores hará su parte. Estoy convencido de que en la legislatura actual existen garbanzos de a libra, gente confiable y verdaderamente comprometida con la sociedad que los llevó al triunfo, la historia la escriben los vencedores dijo mi maestro de secundaria José Torres, esta es la oportunidad para que se escriba una página inédita el Colima de hoy señores diputados, que la nación se los premie y si no, que se los demande.

 

 

ABUELITAS:

Abogado, catedrático y funcionario universitario, cronista de la ciudad de Colima por años, deportista, escritor, periodista y hombre de bien, Ismael Aguayo Figueroa ha cumplido su ciclo. Oriundo de Jalisco y hacendado en Colima desde temprana edad, supo servir a sus estado adoptivo con amor. Expreso mis condolencias para su familia, especialmente a mi amiga Alma y al Dr. Miguel Ángel, descanse en paz. Es cuánto.