Se refirió entonces a la noticia “de un ex portero del propio Monterrey, de Los Rayados, que participaba precisamente poniendo a víctimas”.
Aunque el mandatario aclaró que tocará a las autoridades judiciales determinar “finalmente si él es culpable o no”, el mandatario federal sostuvo que “las evidencias que se han acumulado son francamente preocupantes y asombrosas del grado de corrupción y de decadencia a la que se llegó en esta sociedad y en estas instituciones”.
Planteó Calderón que ahora hay que trabajar “incansablemente en reconstruir nuestras instituciones”.
Cuestionó entonces la falta de acciones en el pasado para combatir a la delincuencia organizada.
“Tenemos que hacer en muy pocos años lo que no se hizo en muchos, muchos años; ese es el tamaño del reto”, argumentó.
Calderón se congratuló por ello de la creación de la nueva organización policial de la entidad, denominada Fuerza Civil de Nuevo León.
“Porque en ustedes está la semilla de un Monterrey y un Nuevo León mucho más seguro”, confió.
Calderón reconoció que la depuración policial resulta fundamental para impedir la expansión del crimen organizado hacia la denominada “fase simbiótica” que se manifiesta, ejemplificó, en la complicidad entre esas corporaciones y los criminales.
“Cuando la gente va a denunciar no acaba de salir de la oficina del Ministerio público cuando ya le están llamando los propios criminales: ya sabemos, te estamos viendo que nos viniste a poner el dedo y te va a cargar equis cosa”, detalló.





