Comparto que la sociedad mexicana sepa que no hay dinero del narcotráfico infiltrado en las elecciones en ningún candidato y campana. Externó su compromiso como diputada de tomar las medidas legislativas y acuerdos políticos para que no haya suspicacias. Pero cuestionó que cuando se hagan acusaciones se presenten las pruebas y que no se utilicen para polarizar a la sociedad. En términos tácticos para que haya un clima adecuado en las elecciones es indispensable que el discurso no sea polarizante ni descalificador.
Los actores políticos y el IFE tienen una responsabilidad en ello porque la sociedad merece debates objetivos. Hay que recuperar la confianza en el país.
Por su parte, el ex candidato presidencial, Diego Fernández de Cevallos respaldó la postura del presidente Felipe Calderón quien dijo, tiene derecho a expresar preocupaciones porque además se ofrecieron pruebas que respaldan su dicho: desplegados, grabaciones que así lo prueban. Sin embargo, el mismo derecho le asiste a Enrique Peña Nieto, tiene derecho a fijar su postura. Frente al tema Fernández de Cevallos sostuvo que en estos tiempos no hay ninguna institución, ni la más sagrada, que no esté en riesgo de que sean penetradas por el narcotráfico.
Por otro lado, sin aludirlos expresamente, arremetió contra Andrés Manuel López Obrador y Humberto Moreira. No creo que alguien que despreció a todo y a todos se reinvente y ahora quiera pasarse como la Madre Teresa de Calcuta en nombre del amor dijo que en las elecciones de 2012 hay el riesgo de que la serpiente se coma al águila, porque sabe que tiene el veneno ahí.
Sobre Moreira, sin mencionarlo expresamente dijo que hay políticos cínicos que mantienen niveles de aceptación mientras aplican programas sociales hasta que los medios de comunicación desnudan su actuación.





