El curso estuvo dividido en varias sesiones y al respecto la instructora manifestó en entrevista que esta actividad permite ver su desarrollo desde el perfil de egreso y cómo atraviesa los planes de estudio y la media curricular, e igualmente cómo se da en el aula.
Como parte de su exposición, Ruth Vargas explicó que es de gran importancia conocer todas las herramientas académicas para aplicarlas al modelo de educación por competencias en el aula, que tiene como objetivo desarrollar la autonomía del alumno con índices de progreso cualitativo en su educación.
Indicó, asimismo, que el tema de competencias en la educación tiene una relevancia única, debido a que marca un cambio de paradigma en la educación internacional, “ya que durante casi cuarenta años tuvimos una educación enfática conductista y centrada en objetivos, pero ahora estamos moviéndonos del conductismo hacia una educación por competencias, no centrada en el docente, sino, básicamente, en el alumno, en su profesionalización, en su autonomía y en su desarrollo”.
Sobre la pertinencia de este modelo de educación por competencias, Vargas Leyva manifestó que se trata de un movimiento internacional que ha probado su eficacia, y que se vincula a los estudiantes con el propósito de educarles y capacitarles debidamente, para que obtengan un alto porcentaje de empleabilidad y de ingreso al mundo laboral.
“Esto debido a que el modelo enseña a los alumnos no sólo a ser, sino también a saber hacer, además de posibilitarles el cambio del ser pasivo al ser activo, y a convertirles en el responsable de su propio aprendizaje”, añadió la experta.
La instructora consideró también muy estimulante la concurrencia y participación de los docentes de la FIC, ya que, a manera de conclusión, “crearon un ambiente propicio a la adopción del desarrollo de la educación por competencias, pues los profesores percibieron e hicieron suyas las bondades de centrar la educación en este modelo.
“Entre los beneficios que este método aporta y que se pueden aplicar en el aula están la planeación didáctica, el portafolio, las nuevas formas de evaluar, la incorporación de las nuevas tecnologías de información como una herramienta esencial para la educación por competencias, y, sobre todo, la conciencia de que se están dirigiendo hacia un cambio muy trascendental en la formación de ingenieros civiles y topógrafos”, finalizó la también evaluadora del Programa Integral de Fortalecimiento Institucional (PIFI) a nivel nacional.





