El alcalde reconoció que el Ayuntamiento de Colima autorizó esta gasolinera, pero de acuerdo con el reglamento anterior que regulaba estos comercios, el cual no consideraba a las gasolineras como peligrosas ni exigía mayores trámites para su instalación.
Igual que como esta gasolinera, el Ayuntamiento ha autorizado dos o tres comercios más con el anterior reglamento, ya que fue este año que empezó a funcionar el nuevo que es más estricto.
Ofreció a los vecinos de Guadalajarita una reunión “para explicarles cómo se tomaron las decisiones”.
Sin embargo, adelantó que no puede cancelar la construcción, ya que “si existe un proceso apegado a derecho este tiene que continuar, yo no puedo detener un proceso al que a un ciudadano le asiste la ley, pero si existiera en alguna estación de gasolina algún problema en el proceso de autorización que no haya estado respaldado por el Ayuntamiento, se tendrá que revisar con el fin de suspender o cancelar”.
Mencionó que “el desarrollo de la ciudad está normado, nos piden autorización para restaurantes, autobaños y cada negocio debe tener un proceso de autorización, no podemos decir caprichosamente dónde sí o dónde no instalar un nuevo restaurante, si un ciudadano promueve un proyecto productivo y cumple con el reglamento, no tenemos ninguna posibilidad de negárselo, eso es actuar con base a derecho”.
Destacó que con el reglamento actual no cumple ninguna de las gasolineras existentes, “pero el reglamento no puede ser retroactivo, sino no podemos dar garantía a la inversión, quién va a invertir si con un nuevo reglamente se puede cerrar un negocio”.
Indicó que el mensaje de esto “es que el nuevo reglamento es sumamente exigente, muy estricto y hay muy pocas gasolineras que tengan capacidad de cumplir con el reglamento”.





