5 de febrero

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Por: Jonás Larios Deniz*

Primer puente del año. El 2 de febrero fue día de descanso en todo el país, debido a la conmemoración del 98 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917. Al respecto son varios los asuntos a reflexionar para dimensionar la responsabilidad de las madres y padres de familia y de todos los que tenemos una tribuna para educar.  Primero. La fecha en que se conmemora la promulgación de la Constitución de 1917 es el 5 de febrero, pero, por acuerdo de la Cámara de Diputados en el año 2005, se movieron los días feriados al lunes para dar paso a los fines de semana largos y promover el turismo nacional. Excelente idea, lo afirmo sin ironía. El problema es que ahora, las niñas, niños y adolescentes no tienen claro el motivo del descanso; incluso pude escuchar que algunos jóvenes y adultos creían que el descanso era por los festejos a la Virgen de la Candelaria. Sería necesario hacer circular un calendario cívico o promover material que destaque a manera de resumen la fecha, el hecho histórico, la trascendencia del acto y los personajes que se desprenden de cada fecha que se conmemora. ¿Para qué? Para mantener viva la constancia de ciudadanía como mexicanas y mexicanos. Segundo. La importancia de tener un calendario cívico es generar identidad como país y no debe ser una tarea exclusiva de la escuela. Y si acaso dudan de la utilidad de las ceremonias cívicas escolares, mejor conocidas como honores a la bandera, les invito a que asistan a ellas. Sientan el juramento a la bandera, levanten su mano derecha para prometerle fidelidad como “símbolo de unidad entre nuestros padres y nuestros hermanos” (y madres y hermanas, digo yo). Propongo que una o dos veces al mes, los honores a la bandera estén a cargo de las madres y padres de familia, que las escoltas y las efemérides estén a cargo de ellos mismos. No es mucho pedir, porque de acuerdo con el imaginario social de ser madre y padre, los hijos son lo más preciado que se tiene en la vida. Tercero. Volviendo al tema del 5 de febrero como fecha histórica, deseo destacar la necesidad de conocer nuestra Constitución, y hacerla valer. Para tal efecto, es fundamental, convertirnos en estudiosos de la Ley que nos rige, para acogernos a ella y para hacerla cumplir. Con sorpresa veo que hacemos responsables de todo cuanto nos ocurre a los gobernantes, como si tuvieran poderes mágicos para resolver los asuntos al instante. Con gusto veo la denuncia, sostenida en argumentos constitucionales, de los procedimientos erróneos tanto de los gobernantes, como de empresarios, clérigos y gente “de a pie”. ¡Esa es la forma! Se vale exigir a partir del conocimiento de nuestra Carta Magna y las leyes que de ella se desprenden. 5 de febrero de 2015, conmemoración del 98 aniversario de la promulgación de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y 2 de febrero día de la Virgen de la Candelaria.

 

* Profesor-investigador de la Universidad de Colima