Reporteros y enviados de diarios extranjeros recorren las calles de Cuernavaca y los municipios conurbados tratando de unir las piezas de su historia.
Morelos es territorio en disputa entre los seguidores de El Jefe de Jefes y el grupo que encabezara Edgar Valdés Villarreal, alias La Barbie. Una de las evidencias de esta guerra son las decenas de mensajes del narcotráfico que aparecen constantemente en puentes y rejas, las cuales son retiradas de inmediato por la policía local.
El pasado 16 de abril, entre los morelenses circuló un correo electrónico que alertaba sobre un enfrentamiento entre el Cártel de Pacífico Sur y la gente de La Barbie, lo que provocó el cierre de todo tipo de establecimientos. Las calles se vaciaron. La gente se metió en sus casas, incluyendo al gobernador y el presidente municipal Manuel Martínez Garrigos. Y aunque no hubo un solo disparo, la sicosis quedó a flor de piel.
La Procuraduría de Justicia del Estado recibió alrededor de 400 denuncias en lo que va del año por intentos de extorsión telefónica. En alrededor del 15% los delitos se han consumado, pero el número de casos en los que la víctima no denuncia es incalculable.
Este ambiente ha propiciado la caída en las ventas en todo el comercio, sobre todo, en el sector turístico. Cuernavaca, famosa por recibir cada fin de semana a miles de capitalinos que huyen del alcoholímetro y abarrotaban los “antros”, hoy registra pérdidas luego de que el Classico fue incendiado por un comando armado y The Grand Hotel fue escenario del asesinato de Sebastián Figueroa, hijo del cantante Joan Sebastian.
De acuerdo con datos de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en Morelos entre 20% y 30% de los agremiados han abandonado la entidad. La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), reporta una caída del 70 % y la Asociación de Hoteles advierte una drástica disminución en la ocupación de habitaciones.
El efecto político
Hasta antes del 16 de diciembre de 2009 todo era felicidad para el gobernador de Morelos. No obstante la derrota de su partido en las elecciones de julio, había conseguido a través de sus operadores que su principal enemigo político, el priista Guillermo del Valle, quedara sin poder alguno en la naciente legislatura, desterrando así la amenaza de un juicio político en su contra tras la detención de su secretario de Seguridad, Luis Ángel Cabeza de Vaca, por presunta protección al narcotráfico.
La fortuna le sonreía al médico cirujano tanto en el plano profesional como en lo personal. El Congreso acababa de autorizar el presupuesto 2010 enviado por el Ejecutivo sin mayores variaciones y el sábado 19 se casaría nuevamente con su esposa Mayela, tras 25 años de feliz matrimonio.
El martes, la familia Adame Alemán disfrutó de El Cascanueces, en el Teatro Ocampo, y el miércoles ultimaban los preparativos para la ceremonia religiosa que se celebraría el sábado en la Catedral y la comida en una Hacienda de Xochitepec.
Pero a partir de las 18 horas, Marco Antonio Adame, como cualquier otro vecino de Cuernavaca, se enteró que helicópteros militares sobrevolaban los edificios Altitude. Su investidura no pesó para obtener detalles de lo que estaba ocurriendo. La única información que recibió fue la que proporcionaron los médicos del Hospital General José G. Parres y del Hospital del Niño, ambos aledaños al complejo habitacional.
Su sorpresa fue mayúscula al enterarse de que tampoco su amigo, el general Leopoldo Díaz Pérez, jefe de la zona militar de Cuernavaca, había sido avisado del operativo, y que eran miembros de la Secretaría de Marina (Semar) los que estaban al frente. Ya entrada la noche, supo a través de los medios que uno de los muertos en el enfrentamiento era Arturo Beltrán Leyva.
A partir de ese momento la sombra del juicio político persigue al gobernador morelense. Anuncios espectaculares pagados por el PRI y el PRD señalan que “Marco Adame solapó a Cabeza de Vaca”. Y es que a principios de 2009 la revista Proceso y el Diario La Unión difundieron parte del expediente en el que aparece el número de cuenta bancaria del gobernador en el directorio de la Blackberry del exjefe policiaco que sigue preso en un penal de Nayarit.
Tras intensas negociaciones, los partidos de oposición cesaron en su intención de proceder contra el gobernador, sobre todo después de que, a través de una carta, Cabeza de Vaca exoneró a su exjefe y dijo que el número de cuenta bancaria iba en el directorio que le había pasado vía bluetooth el secretario particular del mandatario.
Sin embargo, el tema volvió a ponerse en la agenda política hace apenas unas semanas, cuando el periódico Reforma difundió parte de las declaraciones de Sergio Villarreal, alias El Grande, en las que aseguró que en 2008 el helicóptero oficial del gobierno estatal fue utilizado para transportar a Beltrán Leyva y otros narcotraficantes desde el municipio de Emiliano Zapata hasta Puente de Ixtla, con la finalidad de evadir un operativo militar que se dirigía al restaurante Mi Pueblito, donde departía El Barbas con Luis Ángel Cabeza de Vaca.
leer nota en: http://www.animalpolitico.com/2010/12/a-un-ano-de-la-muerte-de-el-jefe-de-jefes-en-morelos-ya-nada-es-igual/
