Por: Martina Milagros Robles Sánchez
…El hombre que es constantemente consciente, el hombre que está totalmente presente en todo momento, ese es el maestro… A. De Mello
Los principios pedagógicos, son referentes para que los docentes transiten a una educación más equitativa, más pertinente y de mayor calidad. El Plan de estudios de Educación Básica 2011 señala doce premisas que deben promoverse en las aulas para mejorar el aprendizaje de los alumnos y el desarrollo profesional de los docentes.
A continuación se enlistan los principios pedagógicos, así como las apreciaciones personales de las acciones, capacidades y competencias que se requieren por parte del docente para ponerlos en práctica en las aulas.
- Centrar la atención en los estudiantes y en sus procesos de aprendizaje: para atender tal principio, el docente tiene que manejar diferentes materiales, técnicas o instrumentos que le permitan ubicar los estilos y ritmos de aprendizaje de sus alumnos. Además de conocer sus contextos e intereses para que pueda incidir favorablemente en sus aprendizajes.
- Planificar para potenciar el aprendizaje: el docente tendrá la habilidad para diseñar planificaciones con variedad de formas de trabajo y de estrategias para que de acuerdo al enfoque y corte de las asignaturas impacte y potencie realmente el aprendizaje.
- Generar ambientes de aprendizajes: generar verdaderos ambientes de aprendizajes, exige del docente un dominio sobre metodologías que desarrollen competencias en el alumnado y poseer las competencias didácticas para propiciar, motivar y estimular a sus alumnos para que se apropien del conocimiento.
- Trabajar en colaboración para construir el aprendizaje: la construcción del conocimiento necesariamente tiene que ser colaborativo, por ello el docente debe ejercer habilidades para promover con asertividad el trabajo en equipo.
- Poner énfasis en el desarrollo de competencias, el logro de los Estándares Curriculares y los aprendizajes esperados: atender el enfoque por competencias, requiere que el docente que logre el perfil que marque el grado o nivel en el que labora, además del dominio de los enfoques, estrategias y contenidos disciplinares de las asignaturas.
- Utilizar materiales educativos para favorecer el aprendizaje: implica no solo conocer los materiales tradicionales, sino incluir el uso de la tecnología para motivar al alumnado en el aprendizaje. Se requiere de creatividad, innovación y competencia didáctica para diseñar o usar los materiales más propicios para asimilar el contenido a aprender.
- Evaluar para aprender: lo que no se evalúa y no se cuantifica, es muy difícil que se mejore. El docente debe tener conocimiento de técnicas y manejo de instrumentos cualitativos y cuantitativos que evidencien los aprendizajes o procesos logrados de los alumnos; para así, estar en condiciones de mejorar su desempeño y ampliar sus posibilidades de aprender.
- Favorecer la inclusión para atender la diversidad: para atender este principio, es prioritario que el docente tenga un sentido de pertenencia, un amor por su trabajo y una ética profesional para actuar con equidad, con respeto, con paciencia y con tolerancia frente a la diversidad. Se requiere de un compromiso para dignificar la profesión docente.
- Incorporar temas de relevancia social: la escuela no debe ser ajena a lo que se vive en la sociedad, al incorporar temas sociales se necesita creatividad para abordarlos y sobre todo para fomentar el desarrollo de valores que se traduzcan en competencias para la vida.
- Renovar el pacto entre el estudiante, el docente, la familia y la escuela: el docente debe tener la capacidad de gestión para fortalecer las relaciones y responsabilidades de tales actores.
- Reorientar el liderazgo: la docencia requiere retomar un liderazgo académico, credibilidad en la profesión y la manera de hacerlo es realizando un trabajo de calidad.
- La tutoría y la asesoría académica a la escuela: atender de forma personalizada al alumnado requiere de compromiso, responsabilidad pero también de competencias didácticas para actuar frente a una diversidad de estilos y ritmos de aprendizajes.
Que el ropaje del maestro sea su piel, el aula el escenario de la vida y sus herramientas de trabajo sean las técnicas, los recursos y las estrategias didácticas que serán los medios para alcanzar un fin “educar” (González, 2008).

