El Francotirador
Me puse a investigar la razón por la que el viernes no se llenó el Estadio das Dunas, pese a que se suponía que los boletos estaban totalmente agotados.
Imaginé que la reventa había hecho de las suyas y por la lluvia no hubo gente.
Y en efecto, varios mexicanos vieron negocio y compraron de más. Imaginaban que el día del partido contra Camerún se encontrarían con una buena cantidad de compatriotas sin entradas, buscando pagar cualquier precio con tal de entrar al estadio, pero no contaban con la lluvia, que alejó a los clientes potenciales. Me cuentan que hubo algunos que llegaron a quedarse con más de cuatro boletos, y eso que no los ofrecían caros; algunos hasta al precio los vendían, pero la lluvia fue su peor enemigo y al final tuvieron que quedarse con ellos y perdieron una buena lana.
Ya veremos cómo se pone la cosa en Fortaleza, ciudad a la que llegó una gran cantidad de paisanos sin boletos.
Hoy, el precio en reventa para el Brasil-México es de dos mil dólares.
Respetan a México
Al platicar con muchos aficionados brasileños, me he dado cuenta de que el respeto hacia México es real. Nadie asegura que ganarán caminando mañana, y el tema de moda es la derrota en la Final de los Juegos Olímpicos de Londres de hace dos años.
A Oribe Peralta también lo recuerdan. En los medios de comunicación locales hacen recuentos de los últimos enfrentamientos ante el Tri, que se ha llevado la mejor parte, analizan a los jugadores del actual equipo que participaron en la Final de Londres 2012, como Reyes, Fabián, Herrera y hasta Chuy Corona. Mientras tanto, en la concentración mexicana se respira un aire de confianza y alegría, empezando por Miguel Herrera, quien confía en entregar un buen partido ante los locales.
Además, el Piojo duerme tranquilo, porque no tiene dudas en su alineación y repetirá la oncena que inició frente a Camerún.

