TONALTEPETL

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Por: Gustavo L. Solórzano

Tenía escasos seis o siete años, cuando desde el patio de mi casa observé con el miedo natural de un niño, que una columna de humo negramente espeso se elevaba hasta el infinito. (Y más allá) Casi a jalones, convencí a mi hermana Yolanda para que fuéramos a ver qué pasaba. Ante mi insistencia, fuimos a ver y la sorpresa fue impactante; varias personas, entre ellas Doña Lupita, que era la propietaria, se afanaban por apagar el fuego que con velocidad se propagaba cada vez más.

Un profesor de apellido Cabrera, años antes había integrado un grupo de bomberos, lamentablemente no duró. Por esa época Melchor Ursúa Quiróz, al frente de Cruz Roja en Colima, acudió con lo que se tenía, para apoyar en el combate de ese incendio. Destaco la participación de policías y soldados, además de gente amorosamente voluntaria que hizo una cadena humana para acarrear agua en cubetas desde la modesta pila del Jardín Torres Quintero.

Años más tarde, cuando cursé cuarto de primaria, la casa Ruiz se incendió. Dimensiones distintas, mismo problema, la falta de un cuerpo de bomberos adecuadamente equipado para atender las contingencias. Cito como ejemplo que ante la falta de equipo, quienes participaron en ese servicio usaron ponchos mojados para protegerse (envolverse) de las llamas y poder ingresar. Pasada la urgencia,  al parecer, días después llegó el cobro de una factura a la Cruz Roja, sede entonces de los incipientes bomberos, cobrando los ponchos utilizados.

Muchos son los lugares que han sido siniestrados en Colima y mucha gente de buena voluntad y autoridades en turno, han dado con amor su apoyo para que esta honorable institución siga viviendo. 

El ingenio de Quesería es sin duda un referente de talla internacional en cuento a la acción de los bomberos de Colima que lograron controlarlo y exterminarlo, tres en el mundo, entre ellos Colima,  se han salvado de explotar y con ello evitaron la muerte de  inocentes.

¿Se imagina usted una ciudad sin Bomberos, sin Cruz Roja? Ambas instituciones son realmente necesarias, urgentemente necesarias. Es necesario que la sociedad y las autoridades en turno, valoren en toda su dimensión la oportunidad de tener este privilegio, dos instituciones en donde mucha gente, insisto, de buena voluntad arriesga, lo digo realistamente, su vida para servir a otros. No es posible que sean instituciones desamparadas y que se mantengan de la caridad forzada en no pocas veces e incluso, víctimas de la crítica errada y desconocedora de la realidad que se vive al interior de las mismas. El actual presidente de Colima fue voluntario y conoce las carencias internas, de ahí que él y su cabildo apoyen oportunamente como lo hacen el Gobierno estatal y la Universidad de Colima, esta última regida por un ex voluntario de la Cruz Roja.

Es la sociedad de nuestro estado la única beneficiada con el apoyo de estas instituciones hermanas, mismas que nacieron de la iniciativa de hombres y mujeres que pensaron con amor hacia los demás, reflexionemos apoyemos ahora, antes de que sea tarde para tapar el pozo.

ABUELITAS:

 Expreso mi felicitación al equipo directivo, docente y administrativo de la escuela secundaria Alberto Isaac Ahumada turno matutino, bajo la dirección de la maestra Rocío Elizabeth Bernal Martínez. Quienes trabajan comprometidos con la educación de nuestro estado. Profesionistas que aprovechan los espacios libres para seguirse capacitando en beneficio personal y de sus estudiantes. Bien por el magisterio colimense, valoremos a nuestros docentes.  Es cuanto.

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