SEGURO POPULAR

0

TAREA PÚBLICA

Por: CARLOS OROZCO GALEANA

Una de las áreas gubernamentales más cuestionadas por los ciudadanos, las autoridades federales y el Congreso de la Unión es lo que ha pasado con la operación del Seguro Popular, un programa llamado en un inicio a resolver problemas de atención médica a ciudadanos que no tuvieran acceso a la seguridad social, es decir, ISSSTE o IMSS. En el papel, en los mensajes publicitarios, todo bonito, todo al cien, pero la realidad es que si bien sigue constituyendo el SP una alternativa buena ha ido menguando su capacidad de respuesta por carencias presupuestales y por desvíos de recursos que se han dado en todo el país, por lo que hoy no puede hablarse de efectividad total en su propósito.

Antes de entregar su cargo, el presidente Enrique Peña Nieto ponderó resultados en salud durante su sexenio, pero como fue su costumbre, eludió la autocrítica y se mostró satisfecho de lo realizado. En contraparte, la realidad muestra que en muchos hospitales del sector salud se carece de lo mínimo indispensable, lo que se agrava cuando los usuarios son personas muy humildes que no tienen dinero para adquirir ni unas gasas ni para comprar alimentos cuando están a la espera de atención. Mi percepción es que ese programa ha de proseguir, si quieren que le cambien el nombre o que se vincule al IMSS para lo opere considerando que se maneja más organizadamente que la SSA federal, pero que se garantice  que cada peso se gastará correctamente.

La corrupción lastró el Seguro Popular, se convirtió en caja chica de gobernadores. Si hacían falta recursos para apoyar alguna acción oficial, se ha dado y se da la orden muy seguramente de que los tomen de ahí, en el SP hay lana, mucha lana, mientras que los medicamentos han dejado de surtirse paulatinamente dejando sin ellos a muchos enfermos, principalmente a diabéticos e hipertensos. También se padece en el sector salud de equipos médicos y de personal en algunas entidades.

El caso es que al menos se nubló el objetivo que animó al Seguro Popular, eso es obvio. Hay una población muy localizable que depende de los servicios que recibe bajo su esquema. Se trata de personas que no cotizaron al IMSS y al ISSSTE ni tampoco lo hicieron sus familiares como para haber sido derechohabientes. Es así que hoy sufren de desatención y no tienen capacidad económica para costearse la medicina privada que es muy alta e imposible para la mayoría.

Es así que en la tercera semana de noviembre, el comisionado nacional de protección Social en Salud, Antonio Chemor Ruiz, resaltó en el Senado que el Seguro Popular (SP) tiene garantizados recursos para 12 años, ya que dejará en caja, al concluir noviembre, 92 mil millones de pesos, aunque aclaró: no es dinero disponible; son recursos etiquetados para enfermedades catastróficas e infraestructura, no se pueden utilizar para otro rubro. En una comparecencia, admitió que falta por esclarecer el destino de 7 mil 267 millones de pesos de ejercicios anteriores a que él se hiciera cargo del SP, es decir, antes de 2015. Según su decir, desde 2015 ya no hay desvíos de recursos.

Actualmente,  hay denuncias penales y administrativas en todas las entidades efectuadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a los estados; son muchas demandas y hay un registro de cómo van avanzando; se sabe incluso cuando ya hay orden de aprehensión o cuando hay denuncias específicas, o si se han ido solventando esos 7 mil 267 millones de pesos, que hoy día no están comprobados. Pero aún no se sabe de alguien que haya sido encarcelado por ese mega fraude – robo.

Como consuelo, el funcionario detalló que con las reformas aprobadas en 2014 a la ley de Salud en la actualidad ya hay sanciones específicas, como multas y condenas penales a quien desvíe recursos del SP, los cuales ya no son enviados en efectivo a los estados; se abrieron 32 cuentas bancarias y ahí se les deposita 50 por ciento de ellos para medicamentos, el otro 50 por ciento son salarios y gastos administrativos que deben cubrir, por eso ya no puede haber desvíos.

Precisamente, en base a este manejo fraudulento, es que el presidente Amlo incorporó la figura de los delegados de programas de desarrollo en los estados, a fin de que se mantengan alertas ante cualquier conducta oficial que conlleve fines contrarios a los que persiguen los programas federales.

Si prospera la idea de que el SP lo maneje el IMSS ya no meterán mano ahí los gobernadores, que tendrán una oportunidad menos de apropiarse de recursos que no pertenecen a los estados.

Anuncios
Compartir