PRI COLIMA, SIN “CARTAS” PARA LA GUBERNATURA

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Punto (.) Rojo

ESTE DÍA, DESDE LUEGO QUE MANDO POSTDATAS

Por: J. Baldomero Díaz Gaytán

Según el calendario político, en 20 meses más, es decir, allá por el mes de enero del año 2021, los partidos y las diferentes coaliciones deberán tener listos los nombres de quienes serán sus candidatos o candidatas a la gubernatura del estado. En Morena son varios los aspirantes, tienen muchos nombres de dónde escoger. En Movimiento Ciudadano, el nominado surgirá de entre Leoncio Morán y Felipe Cruz Calvario. En el PAN, Jorge Luis Preciado Rodríguez se percibe como el favorito para la postulación.

¿Y qué sucede en el PRI? Todos los analistas serios coinciden en que el Revolucionario Institucional no tiene un precandidato fuerte, lo que nos hace aterrizar en la conclusión de que, a dos años de distancia de la elección, el PRI parece derrotado. O lo que es lo mismo, tiene muy pocas posibilidades de retener la sala oval de Casa de Gobierno en donde hoy despacha como depositario del poder Ignacio Peralta.

En los últimos 30 años, el PRI ya tenía definidas sus ternas para la gubernatura dos años antes de la elección. Por ejemplo, para la sucesión de 1985 los nombres que sonaban eran los del alcalde de Manzanillo, Elías Zamora; el del senador Javier Ahumada. Y para la contienda de 1991, los que llegaron a la recta final fueron Carlos Vázquez, el senador Roberto Ánzar y el alcalde de Colima, Carlos de la Madrid, ellos tres, conformaron un tándem local para evitar que Socorro Díaz se quedará con la nominación del tricolor a la gubernatura de Colima.

Para la elección de 1997, los finalistas fueron el rector de la Universidad de Colima, Fernando Moreno; el ex alcalde de Colima, Jesús Orozco, y el entonces diputado federal manzanillense Cecilio Lepe. Para la contienda del 2003, el PRI definió su candidato con una elección ciudadana en donde participaron Gustavo Vázquez, Rogelio Rueda, Jesús Orozco, Socorro Díaz y Jorge Silva. La elección interna del PRI para definir la candidatura del 2009 tuvo a cuatro contendientes: El alcalde de Colima, Mario Anguiano; el diputado federal Arnoldo Ochoa; el senador Rogelio Rueda y el notario público Héctor Michel.

En el 2015, todos los recordamos, el PRI llegó con nueve aspirantes a la recta final: Ignacio Peralta, Federico Rangel, Rogelio Rueda, Arnoldo Ochoa, Rafael Gutiérrez, Mely Romero, Itzel Ríos, Nabor Ochoa y Carlos Cruz.

Todos los que fueron candidatos y después gobernadores, Elías Zamora, Carlos de la Madrid, Fernando Moreno, Gustavo Vázquez, Mario Anguiano e Ignacio Peralta, todos, estuvieron en la vitrina pública durante varios años y eso les dio, para bien o para mal, el revulsivo para construir una candidatura basada en biografía, pero también, en fundamentos ideológicos. Todos ellos tuvieron el escaparate para que, socialmente, se construyera sobre ellos una opinión que después sería valorada y votada por los electores en las urnas.

Hoy el PRI no tiene escaparate, ni vitrina ni pasarela en donde sus candidatos puedan presumir cuáles son sus virtudes. Se sabe que Carlos Noriega, Kristian Meiners, Agustín Morales, Jaime Flores, Walter Oldenbourg y Enrique Rojas son los que tienen aspiraciones para quedarse con la candidatura a la gubernatura. Pero están, literal, atados de manos, sin opciones de construir estructuralmente candidaturas que tengan la oportunidad de ser vendibles.

En el PRI, hay que ser precisos en el comentario, en este momento no se ve por dónde puedan ser competitivos en la elección del 2021. A menos que el gobernador Ignacio Peralta, como jefe nato del tricolor, esté pensando en alguna candidatura ciudadana o en algún candidato importado de otro partido político.

En el PRI, parece que los militantes perciben que la caballada está flaca para la elección del 2021. Pero bueno, como siempre tenemos que insistir en la tesis de que eso, sólo parece.

MIS POSTDATAS DE ESTE DÍA

P. D. 1.- Alguien escribió que todos los políticos se iluminan con la misma luna. Y nosotros agregaríamos: Y todos comen en la misma mesa. Ayer, en Manzanillo, se registró una reunión de amigos, de cuates, entre Ignacio Peralta, Griselda Martínez, Héctor Mora y algunos representantes del viejo PRI y de la Cuarta Transformación. No cabe duda, “la misma luna y la misma mesa”, en tiempos de alta convulsión política y social.

P. D. 2.- El periodista Javier González lanzó una denuncia pública que debe ser investigada: Acusó a la diputada local de Manzanillo, Ana Karen Hernández, de ser aviadora, pues cobra como responsable de un telebachillerato ubicado en la comunidad de El Naranjo. La legisladora Hernández, hay que recordarlo, es la propuesta del Partido del Trabajo para ser la candidata a la presidencia municipal de Manzanillo.

P. D. 3.- El diputado federal panista, Jorge Luis Preciado, será candidato del Partido Acción Nacional a la gubernatura del estado en las elecciones del 2021. El pasado fin de semana se reunió en Manzanillo con varios liderazgos sociales que ven en el PAN al instituto político que dará la pelea a Morena en los próximos comicios. Preciado podría encabezar un bloque de políticos profesionales contra los morenos.

Y ni una línea más.

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