Día de reyes: mañana

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Sociedad de la información

Por: Alfonso Polanco Terríquez

Nacido, pues, Jesús en Belén de Judá en los días del rey Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? (Mateo 2,1-2).

Con la festividad del Día de los reyes magos del seis de enero se cierra la penúltima festividad de navidad, según la costumbre -la última es con el día de la Calendaría-, cuando se viste al niño. Indudablemente en Colima la tradición camina más que en dar juguetes a los infantes sino en el partir el pan, mejor conocido como: Rosca de reyes, misma que se realiza por lo general en familia, con los amigos; el lunes continuarán en la oficina, en la escuela, por citar.

La historia de estos reyes, que nunca existieron, no están citados en ningún tipo de biblia es producto desde el punto de vista religioso de lo que se cita en el Evangelio de Mateo, cuando manifiesta que magos (forma en que se nombraba a sacerdotes en Oriente), provenientes de las tierras mencionadas habían llegado con Herodes a preguntar por el nacimiento del Mesías, pero tal documento no explica de que tierras eran, ni sus nombre y mucho menos cuántos eran.

La narrativa enseñada de nuestros padres y que ahora muchas familias comparten con sus hijos parte de la siguiente forma: Vinieron de Oriente, en número de tres, guiándose por una estrella que les condujo hasta Belén. Allí buscaron al Niño Jesús recién nacido y le adoraron, ofreciendo oro (presente conferido a los reyes), incienso (empleado en el culto en los altares de Dios) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos).

Antes de llegar, en la ciudad de Jerusalén, encontraron al gobernador Herodes el Grande (quien cierto algunos textos expresan que este personaje era un anciano), quien astutamente les conminó a que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño, para poder ir él también a adorarle. (En realidad, lo que quería era darle muerte, por eso ordenó la matanza de los inocentes, conmemoración que se realiza cada 28 de diciembre).

La historia sigue contando cómo un ángel se apareció a los tres reyes magos y les advirtió del peligro que corría Jesús si ellos obedecían el deseo de Herodes. Así pues, no volvieron por el mismo sitio.

Debido a que el relato evangélico indicara que trajeron tres dones (oro, incienso y mirra), se da por sentado que eran tres los personajes que los traían. Aunque también en algún momento las distintas tradiciones han señalado que eran dos, cuatro, siete y hasta doce, esto último por las doce tribus del pueblo de Israel. “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. (Mateo 2:11)”.

Algunos documentos citan que esta tradición tal como la conocemos hoy de los Santos Reyes Magos parte de un friso de mosaicos de mediados del Siglo VI, de la iglesia de San Apolinar Nuovo, ubicada en la población de Rávena en Italia que habla de la procesión de la Vírgenes conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, que llevaran regalos al niño sostenido por la Virgen María, donde a la cabeza de cada uno de derecha a izquierda se leen los nombres de Melchor (representa a los europeos), Gaspar (representa a los asiáticos) y Baltasar (representa a los africanos).

Otros citan que estos Reyes Magos venerados en realidad eran obispos que fueron martirizados en los 70 después de cristo, siendo sus cuerpos depositados en sarcófagos, siendo llevados sus restos a Constantinopla por Santa Elena, rescatados por Federico I Barbarroja en el Siglo XII, quien los trasladó a Colonia en donde hoy reposan sus cenizas y son venerados como tales.

Para darle mayor presencia a la festividad, la tradición poco a poco ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología, como la representación de las tres razas conocidas en la antigüedad y representantes de las tres edades del hombre, incluso de lo primero hay bibliografías que aportan que sería a partir del Siglo XV, que Baltasar comenzaría hacer representado con la tez negra.

El término mago utilizado en el Evangelio de Mateos causa polémica en algunos grupos cristianos, porque para la palabra sagrada quienes tienen que ver con hechicería iría en contra de los textos bíblicos; mas en realidad esta denominación de magos en esta época la recibían en oriente sólo sacerdotes eruditos, hombres con conocimientos, sabios, hombres que estudiaban las estrellas.

El que Mateos haya incluido a estos personajes en sus evangelios no fue gratis, eran tiempos difíciles para evangelizar, había que convencer a los diversos grupos tal como se logró con la narrativa y la iconografía. En México, en la Ciudad de México se festeja en grande, muchos niños reciben un regalo de estos personajes.

En Colima y la mayor parte de la República Mexicana de igual forma se conmemora el seis de enero como el Día de reyes, pero va más en el sentido de partir el famoso pan, llamado: Rosca de reyes. Sea verdad, mito o leyenda, lo cierto es que muchos son los que participan en esta festividad en busca de que no le salga el niñito para pagar los tamales el Día de la Candelaria.

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