Devenir de las doctrinas filosóficas

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Por: Manuel Olvera Sánchez

En términos generales podemos afirmar que la filosofía es una actitud innata del hombre, ya es una tendencia que pertenece a su naturaleza, por lo tanto, ésta busca la solución a los problemas que lo aquejan; porque él ir más allá de lo que le da sentido a la vida, es el origen de la filosofía.

La filosofía como muchas otras ciencias presenta problemas muy variados, pero uno en particular por sus características, consiste en su análisis por ser el referente al saber plenamente humano.

La filosofía penetra en cuestiones que afectan de manera directa en la vida personal de cada hombre; pudiéndose mencionar que la filosofía estudia temas existenciales, tales como la libertad, la felicidad, el bien y el mal, el amor, la obligación.

Desde ese punto de vista la filosofía cumple con los requisitos de rigor y orden, como también con los requisitos de un estudio propiamente humanístico, pudiéndose afirmar que la filosofía es un equilibrio del saber humano.

Asimismo es importante señalar que durante mucho tiempo el ser sofista era considerado un “maestro educador” o un poeta “por sus buenos consejos” y por hacer mejores ciudadanos.

En ese contexto durante la vida de Sócrates los sofistas se profesionalizaron y trabajaron ya por dinero, aunque partían del principio de que su mayor orgullo era formar ciudadanos sabios y respetables.

Sócrates criticaba el hecho de que al recibir dinero por enseñar se privaba de la libertad, e incluso llegó a señalar que esta conducta era una especie de prostitución mental

Entre algunos sofistas se encontraba Protágoras quien hizo famosa la frase “el hombre es la medida de todas las cosas”, partiendo del principio de que todo individuo tiene su propia verdad y que puede ser distinta a la de los demás.

Revisando lo anterior se deduce que efectivamente cada uno actúa de acuerdo a su conciencia, a lo que se refería Protágoras con este pensamiento es que no existe ninguna otra instancia superior a la mente de cada uno.

Con relación a Aristóteles, él utilizaba el sistema ético llamado eudemonismo, el cual está centrado en la consecución de la felicidad, aduciendo que el fin último del hombre es la felicidad.

En este sistema se enfocó a describir lo que son las virtudes, decía que la virtud es un hábito bueno, no es innata, sino que se adquiere a base de esfuerzo y con el realizar muchos actos buenos.

Mencionaba que existen dos clases de virtudes: las intelectuales y las morales, las primeras son de tipo especulativas (ciencia, intuición y sabiduría). Las virtudes morales son varias y destacan la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza.

Santo Tomas de Aquino profundiza y fundamenta su estudio enfocado a la recta razón, entendida como la facultad espiritual que tiene por sí mismo a la verdad y al bien, es la norma de la moralidad.

Un acto es bueno cuando se sujeta a la recta razón. El sistema moral de Santo Tomas de Aquino no es puramente personal, sino que toma en serio las relaciones comunitarias lo cual se refleja en su definición de la ley moral “ordenación de la razón, para el bien común, promulgada por quien tiene el cuidado de la comunidad.

Con relación a la incidencia de la concepción del hombre en el quehacer educativo, Platón partía del principio de que el origen del conocimiento está en la vida prenatal. El alma espiritual tiene la intuición de las ideas desde antes de venir a este mundo.

Señalaba que cuando el hombre nace, su alma es encerrada en un cuerpo material, que es una cárcel para el alma y que debido a este acontecimiento, el alma olvida a la ciencia perfecta que había contemplado, sin embargo sus ideas innatas permanecen latentes en el fondo de su conciencia.

Platón decía que el conocimiento se inicia en el plano sensible, que la mayor parte de nuestro conocimiento se encuentra en el nivel que se le conoce como doxau opinión y que en algún caso salta a la captación de la idea y es ahí cuando efectivamente se da el conocimiento.

De ahí que Platón considerara que gracias a esto adquiere mayor relevancia el papel de la filosofía y que por lo tanto él es el rector de la humanidad. También señalaba que razón por demás la Republica la debería de conducir un filósofo ya que si no es así estaríamos en el caso de que un ciego guie  a otro ciego.

En la edad moderna la filosofía en lugar del cosmos y de Dios, el hombre es la figura principal en la filosofía,  el hombre está dispuesto a asumir el papel de rey de la creación y transformador del mundo.

Es precisamente en este tiempo cuando la educación se convierte en un  problema y en una necesidad social. El saber es una señal de poder y la educación es el camino para transmitir y alcanzar la cultura.

Es en esta época cuando  el  estado descubre el valor político de la educación, y a través de ella implanta estilos de Gobierno. La educación se vuelve gratuita, universal y obligatoria se incorporan contenidos y saberes modernos, los educadores se apoyan en nuevas creencias.

Actualmente nos damos cuenta como la filosofía la encontramos como base en todas las ramos de la ciencia y conocimiento; como es el caso de la tauromaquia, que pasa por una etapa donde se pone en entredicho su práctica,  sin embargo, hay textos sobre la filosofía de la tauromaquia, siendo uno de ellos de alto valor el titulado: Filosofía de la Tauromaquia de Luis López Palau, como también el texto sobre la Filosofía de la Geología.

Resumiendo lo anterior queda clara la importancia de la Filosofía para el conocimiento de las rutas ideales para la formación del ser humano en todos los campos, sin dejar de valorar que en la educación juega papel más que importante, por ser ésta, la que en buena medida incide en el desarrollo y bienestar de los pueblos.

La visión que tenías sobre mí, no la defraudare, eso me fortalece aún más, serás ese impulso para lograrlo.

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