Denuncian tortura a empleada y a su esposo para incriminarlos de un robo

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Juan Carlos Flores|COLIMANOTICIAS

Colima, Col.- Monserrat Luz Canales comenzó su turno como agente de seguridad en una tienda departamental ubicada en la Avenida San Fernando el pasado domingo 26 de septiembre como lo hacía desde hace 2 años.

Cerca de las 10 de la noche, cuando ya había cerrado la tienda, se encontraba en un área de seguridad cuando tocaron el timbre.

Explicó a COLIMANOTICIAS que se acercó a las dos puertas que dividen el área de seguridad con el resto de la tienda, al abrir la primera, una persona empuja la otra puerta y la encañona con una arma corta “Nadie sabe abrir las puertas más que nosotros (los empleados), me dijo un hombre que me tirara al piso y apuntó a las otras 7 personas que estaban ahí”.

Se dirigió con el encargado de la caja, continuó, y lo obligó a darle dinero en efectivo “en eso nos dice que nadie se moviera si no, nos metía un plomazo”.

Asegura que no alcanzó a verlo bien pero llevaba una gorra, lentes oscuros y usaba una barba cerrada.

Para salir, agregó, desactivó la seguridad de las puertas al cortar unos cables “Y a los 15 minutos llegó la policía y comenzaron a hacernos preguntas a todos”.

Al siguiente día, continuó, acudió a la hora de entrada como de costumbre “Llegué a las 8 de la mañana y todo normal pero a las 10 volvieron los peritos de la Procuraduría y comenzaron a tomar fotos”.

Precisó que la llamaron para que fuera a las instalaciones de la PGJE pero al arribar al edificio fue conducida a un cuarto pequeño “atrás de los separos, no llegamos por la entrada y cuando llegué un agente me gritó que ya no me iba a ir”.

La comenzaron a insultar y entraron 5 personas más al cuarto pequeño donde se encontraba sentada “Si quieres volver a ver a tus hijos, entréganos a tu cómplice, me dijeron”.

Después, también detuvieron a su marido donde los sacaron del cuarto, los subieron a varios vehículos y los llevaron a los terrenos de la feria de Tecomán donde los golpearon y les pusieron una bolsa de plástico en la cabeza con la intención de asfixiarlos.

Siguieron los golpes, ahora con la mano abierta hacia la cara donde la aturdieron “comenzaron a preguntarme sobre mis tíos y luego me subieron a una camioneta donde les dije que quería hacer una llamada pero me respondieron: ¡cállate o te meto un plomazo!”.

La trasladaron a los separos de la PGJE de Villa de Álvarez donde Monserrat Canales explicó que la amenazaron con sembrarle droga o llevarse a sus hijos a trabajo social si no se inculpaba del robo o si no señalaba a sus presuntos cómplices.

Después de más de 24 horas detenida, fue liberada pero con advertencia “Se van a ir, pero nadie puede saber lo que pasó aquí. Ustedes tienen familia. No se les ocurra decir lo que pasó” le dijeron.

Monserrat Canales interpuso una denuncia por abuso de autoridad en el expediente 1034/2016 en la mesa cuarta de la PGJE, además una queja ante Derechos Humanos quienes previamente recibieron una denuncia por desaparición y al hacer la búsqueda en las instalaciones de la PGJE encontraron que no había registro de entrada de la víctima “Y no lo hubo porque me metieron a un cuarto atrás de los separos y nadie me tomó la declaración, sólo me torturaron”.

Además, un médico del Instituto Colimense de la Mujer (ICM) hizo una valoración de las lesiones porque según lo que le comentaron en la Comisión Estatal de Derechos Humanos “ningún médico quiere registrar lesiones por tortura”.

Agregó que habló con el Procurador de Justicia, Felipe de Jesús Muñoz, sobre lo ocurrido con sus agentes “pero no hizo ningún compromiso, sólo me preguntó sobre lo ocurrido en el robo y que se le hacía muy raro que yo le hubiera abierto la puerta al ladrón”.

A pregunta expresa, enfatizó que tiene miedo de lo que le pueda ocurrir a ella, su marido o sus hijos “pero me dijeron en Derechos Humanos que es importante que yo lo haga público porque este tipo de denuncias se archivan y no hay justicia”.

 

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