Colima Rinde Tributo a Griselda

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    Hicieron la primera guardia de honor, el ejecutivo del estado, acompañado de su esposa Idalia Pimentel de Cavazos, así como los ex gobernadores Carlos de la Madrid Virgen, Elías Zamora Verduzco, Fernando Moreno Peña, Carlos Flores Dueñas y Arnoldo Ochoa González.

    Griselda se desenvuelve en un medio de hombres, pero contrario al entorno social del año 1918 en el que nace, Griselda creció como mujer, sí, pero se acostumbró a mandar. Fue bisnieta del general Manuel Álvarez Zamora, primer gobernador de Colima (1857) e hija de don Miguel Álvarez García, gobernador de Colima (1919-1923), y de doña Dolores Ponce de León. Su infancia y parte de su adolescencia las vivió en la hacienda de San Juan de Chiapa, al pie del Volcán de Colima, a eso ella le atribuía los rasgos de su personalidad, pero a las 8 de la noche del pasado jueves 26, el volcán que impulsaba la vida de la querida maestra Griselda, se extinguió.

    Siendo muy joven quedó en completa orfandad, razón por la cual se trasladó a la Ciudad de México, donde se graduó de maestra y continuó estudios en la Escuela Normal de Especialización, obtenien el grado de maestra especialista en débiles mentales y menores infractores, materia en la que impartió cátedra hasta 1951, Luego ingresa a la Universidad Nacional Autónoma de México a estudiar letras españolas de 1966 a 1970, donde se tituló en Lengua y Literatura Hispánicas (con mención honorífica). Pero fue a ese “gusanillo de la política” a lo que La Maestra le concedió reorientar sus pasos y permitir que la lleven hacia la Administración Pública, en donde ocupó varios cargos en la SEP, la SSA y el IMSS, y representó a México en más de veinte reuniones mundiales sobre educación, mujeres, atención a menores y bienestar social.

    Griselda, mujer de empuje y decisión, es de las pioneras de México y así queda en la historia porque fue senadora por Jalisco de 1977 y su brillante desempeño en el Senado de la República la catapultan para emprender la batalla por la Gubernatura, desde el Senado recibe el impulso de los círculos de intelectuales para romper paradigmas de la política mexicana y pese a la oposición del ala conservadora del PRI y del Gobierno, logra en 1979 ser electa Gobernadora de Colima ¡a los 66 años de edad!

    Griselda no llegó sola, llegó al gobierno de Colima acompañada de la esperanza de miles mujeres mexicanas, fueron miles de mujeres las que la acompañaron hasta su toma de protesta y también fueron las mujeres las que la acompañaron en su gabinete y que siguieron acompañándola en su empeño por continuar impulsando a las mujeres, aún después de su período de gobierno.

    El Gobierno de La Maestra Griselda fue conocido en los círculos políticos por invertir los sentidos tradicional, al usar sus relaciones personales a beneficio de su desempeño político, y se empeñó en demostrar desde el principio la diferencia en la forma de gobernar de una mujer; esto abonó a su prestigio y también le sirvió como parte de una estrategia para neutralizar los ataques de los políticos varones que no veían con buenos ojos la participación política femenina.

    Desde 1986 desempeñó diferentes funciones públicas y continuó su carrera literaria y poética; fue integrante de la Comisión Nacional de los Estados Unidos Mexicanos para la UNESCO; presidenta en varios jurados de literatura y se convirtió en presidenta vitalicia de la Federación Mexicana de Universitarias.

    De su trabajo a favor de las mujeres de México destaca la Fundación del Centro de Atención a la Mujer. A.C., pionero en la atención de la violencia sexual e intrafamiliar, que recientemente cumplió 20 años. También fundó la Alianza de Mujeres de México y la Asociación Mexicana de Bienestar Social. Dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue miembro del Consejo Nacional de Ideología (1978 y 1994), de la Comisión Nacional de Honor y Justicia del Comité Ejecutivo Nacional (1994), del Consejo Consultivo del Comité Directivo Nacional (1995) y de la Comisión Nacional para la Reforma del PRI (1995).
    Por su producción literaria colaboró para varias revistas literarias y periódicos como Revista de Revistas, Ovaciones, Excelsior y Novedades. También fue miembro de la Comisión Nacional de México para la UNESCO.

    Fungió como asesora del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, también formó la Comisión Dictaminadora en el Comité Editorial del Fondo de Cultura Económica y fue presidenta del Consejo Mexicano de Escritores.

    Doña Griselda Álvarez fue galardonada con varias medallas. La Rafael Suárez otorgada por el gobierno del estado de Colima; la medalla Francisco Murguía por la delegación Venusiano Carranza; la General Manuel Álvarez por la XLVII Legislatura de Colima; medalla al mérito Benito Juárez (1993), medalla María Lavalle Urbina (1994) y medalla Belisario Domínguez (1996). En 1981 la Asociación de Damas Publicistas de México la nombró “Mujer del Año” y ha recibido más de 160 diplomas otorgados por diversas instituciones.

    Liliana de Pauli, otra brillante mujer que se había desempeñado como Directora para Latinoamérica de la UNIFEM (ONU), decide casarse con el Dr. y abogado Miguel Delgado Álvarez -hijo de La Maestra Griselda Álvarez- y fijar su residencia en México y desde ahí promueve la Fundación del Instituto GRISELDA ALVAREZ, lo que se logra en junio del año 2002. A partir del IGA se dinamiza la realización de talleres de capacitación para mujeres y es cuando, junto con la Dra. Sandra Peniche Quintal, ante la invitación de la inolvidable Mujer solidaria, mujer Universal, nuestra extrañada Liliana de Pauli, tuvimos el honor de ingresar al equipo de asesoras de la Red de Mujeres Munícipes de México y tratar más cerca a La Maestra Griselda.

    La producción literaria de La Maestra Griselda, cubre la narrativa y la poesía: recordamos Cementerio de pájaros (1956), Dos cantos (1959), Desierta compañía (1961), Letanía erótica para la paz (1963), La sombra niña (1965), Anatomía superficial (1967) y Estación sin nombre (1972) y Tiempo presente. Elaboró el prólogo para la edición número 22 de Picardía mexicana (1962) y se encargó de recompilar y prologar la obra Diez mujeres en la poesía mexicana del siglo XX (1973).

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