Cine para abogados

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Sociedad de la información

Por: Alfonso Polanco Terríquez

El lunes pasado a través de su cuenta en redes sociales Miguel Carbonell, compartió diez títulos de películas que debieran ser material bibliográfico de quienes ejercen el oficio de abogado.

Este periodo es propicio para que busquen estás películas y cómo bien lo señala Carbonell: El derecho se aprende de diversas maneras, una de ellas es a través del cine, es decir, no solo tienen que leer códigos, leyes o jurisprudencias, deben acercarse a diversas manifestaciones artísticas.

Entre las películas que citan están: Matar a un ruiseñor –la vida de un abogado que vive en un medio rural, narración que corre a través de su hija, quien da a conocer como su padre se enfrenta en un juicio oral para asumir la defensa de una persona de color que ha sido falsamente acusada de haber cometido un delito.

Doce hombres en pugna, es otra de las recomendaciones de Miguel Carbonell, la trama se desarrolla con abogados en una sala de deliberación de un jurado, donde apreciarán diferentes visiones de lo que pudo haber sido la consumación de un hecho ilícito, las pugnas entre ellos por sus diversas ideas de la ejecución. En este filme visualizarán discusiones interesantes de argumentos de hecho basados en premisas fáticas y cómo analiza y discute la responsabilidad de una personan.

Anatomía de un asesinato, drama en la que el espectador puede visualizar los desafíos que se les presenta a los abogados con sus clientes, en honor a la verdad, los licenciados saben que muchas de las veces es el primer obstáculo a vencer quien los contrata.

En la película, el misterio de Bombullo, los licenciados pueden concebir como un famoso abogado estadounidense judío y maestro de la prestigiada escuela de Harvard en derecho penal, enfrente un caso difícil de resolver ante la corte norteamericana, la acusación y juicio del barón Clauss Von Bülow en 1980, de provocar el coma de una millonaria por una sobredosis de insulina.

Philadelphia (Filadelfia), ya vista por más de un litigante, digna de recordar el tema, de por más interesante, en el cual se narra la discriminación que sufre un abogado, el cual es segregado en su ámbito laboral, pidiendo ayuda a un colega para ser defendido por su despido del que fue objeto, violentando sus derechos humanos.

En la cinematografía Erin Brockovich, los juristas tendrán oportunidad de observar la importancia de los litigios colectivos, la trascendencia de que las leyes permitan que un conjunto de ciudadanos o comunidades enteras litiguen cierto tipo de temas que solo colectivamente merecen ser defendidos, como los litigios medio ambientales, o ecologista.

Estado de sitio, un interesante drama jurista, en la que se plantea los dilemas que tiene un Estado Constitucional cuando tienen que resolver y salir cuando se enfrenta a un conflicto terrorista ¿Será necesario sacrificar las libertades para proporcionar una mayor seguridad? ¿Hasta dónde puede llegar la intervención la intervención del ejército en tareas de seguridad pública?

Se presume inocente, interesante película, dónde un fiscal es acusado de haber cometido un delito, el asesinato de una colega, una compañera que además de ser su colaboradora, mantenían una relación sentimental; en esta filmación los juristas pueden ver la relevancia que tiene la cadena de custodia, es decir, el debido aseguramiento de los indicios que aparecen en la escena de los hechos.

La vida de los otros, en esta cinematografía se narra la vida secreta de la policía alemana democrática -del éxtasis-, del espionaje, de la preservación de nuestras libertades que tienen que ver con la vida privada, con la intimidad. Por último Miguel Carbonell, recomienda a los juristas para que puedan enriquecer su conocimiento, la cinematografía: El conspirador.

En esta película se narra el trabajo decidido y entregado de un abogado, la defensa férrea, inclusive en contra de la opinión pública, para encontrar una solución justa contra una mujer acusada de haber conspirado para el asesinato del presidente Lincoln. Aquí está la propuesta de un experto como Miguel Carbonell, que los litigantes decidan.

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