AL DESNUDO

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CON BARCO HUNDIDO

Por: Édgar Rodríguez H.

Ante la crítica situación financiera en que se encontraba el estado, principalmente en el último año de gobierno de Mario Anguiano Moreno, era predecible advertir que quien lo sucediera en el cargo encontraría las arcas vacías, debido a la voracidad desmedida de los funcionarios anguianistas y en consecuencia de una pésima administración que hundió al estado, ni los primeros lugares comprados durante su sexenio lograron hacer creer a los colimenses que todo marchaba sobre ruedas.

En su momento, a todos los aspirantes de los distintos partidos políticos, si algo había que reconocérseles, eran sus agallas por querer ser el próximo gobernador de un estado avasallado por MAM y sus funcionarios. Incluso, el desastre restó posibilidades al candidato priista para alcanzar el triunfo en los comicios ordinarios.

Pese a que los panistas digan lo contrario, José Ignacio Peralta salió ganador de la elección ordinaria para gobernador como los han demostrado los tribunales al final del día. Sin embargo, en aquel momento el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), consideró la intromisión de MAM en la elección y la anuló.

Si valía la pena contender de nueva cuenta, era a pregunta que surgía. Peralta Sánchez decidió hacerlo de nuevo en la extraordinaria y resultó ganador con mucho más votos de diferencia que la primera vez, “haiga sido, como haiga sido”, para todos aquellos que aún le siguen buscando tres pies al gato.

Ya como gobernador JIPS tenía el gran reto, nada sencillo, de sacar el barco a flote. Había que empezar por las finanzas, metiendo orden y acudiendo en busca de presupuesto para cumplir con los compromisos más apremiantes. Hablar de que todo está resuelto y de decir que el barco está completamente a flote, sería una mentira, pero también decir que no se ha logrado nada en los primeros 7 meses de su gobierno, sería una falacia.

En su primer informe de gobierno, JIPS reconoce que falta mucho por hacer pero “en este momento aún con las dificultades acumuladas, se percibe (el panorama) con una razonable esperanza”.

Excepto los que no ganaron en dos ocasiones la contienda para gobernador, coinciden con JIPS cuando recuerda que “asumió la administración en medio de una situación caótica, en donde se acumulaban los adeudo, seguían sin cumplirse las obligaciones financieras con el gobierno federal y con diversas instituciones estatales, se postergaban los pagos de obligaciones salariales con los trabajadores y colaboradores del gobierno, se eludía el pago de pensiones a los adultos mayores, se detenían las becas y estímulos diversos a los jóvenes y crecía la sospecha de enriquecimiento y posible corrupción en los mandos políticos del estado; además de que se desataban los indicadores adversos en materia de seguridad pública y procuración de justicia y, quizás lo más importante: Se incumplía la obligación estatal de crear infraestructura, promover el crecimiento económico e impulsar el desarrollo social y humano”.

Lo anterior, no debe tomarse como excusa, pero si como un antecedente para el diseño de estrategias para comenzar a ver otro Colima, con mejores oportunidades de empleo. Si hoy, JIPS puede hablar de avances en varios rubros, en los meses y años venideros de su mandato estatal, debe mantener las reglas de austeridad, racionalidad y disciplina en el gasto público estatal, que según su propio dicho, “estas reglas eliminaron gastos no esenciales y contribuyeron a corregir malas prácticas administrativas, lo que significó reducir erogaciones por 657 millones de pesos”.

La inseguridad, sigue siendo el “talón de Aquiles” de la administración de JIPS, y no por falta de voluntad para abatirla, sino por la misma dinámica que se registra en todo el país con las bandas de delincuentes, principalmente del narcotráfico. Sin embargo, el gobernador aseguró que hay avances en materia de procuración de justicia. Si la percepción es otra, simplemente es porque falta mucho por hacer.

SE DICE QUE…

*No se entiende por qué el Grupo Parlamentario del PAN se queja del formato con el que cuenta el poder Legislativo, el cual impide dar su posicionamiento a los grupos parlamentarios del informe del ejecutivo estatal, si todos los días lo hace criticando las acciones de gobierno del mandatario.

*Encuesta BGC-Excélsior: Ven simulación en procesos internos. 68% de encuestados piensa que el PAN no sancionará a Padrés. 81% considera que al final de las investigaciones contra los gobernadores y ex gobernadores Duarte de Ochoa, César Duarte y Borge, todos del PRI, no se castigará a nadie aunque haya pruebas.

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